“Planteo un Estado con nuevos valores, como la felicidad”. Rime quedó huérfano a los tres años y creció bajo tutela de sus tíos.
Rime Choquehuanca (foto) es el candidato a la Presidencia por Bolivia Social Demócrata (BSD).
La Prensa
El ex Fiscal gusta de cosas dulces, la música tropical y es hogareño
La pérdida temprana de sus padres marcó su niñez y pese a los escasos recursos económicos hizo una carrera profesional y llegó a ser Fiscal.
Rime Francisco Choquehuanca Aguilar, quien a sus 35 años aspira a ocupar la silla presidencial del país con Bolivia Social Demócrata (BSD), creció con el cariño de sus tíos porque su madre, Elvira Aguilar Katari, falleció cuando él tenía apenas tres años; cinco años después perdió a su padre, Eduardo Choquehuanca Mamani.
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Sus padres fueron originarios de las poblaciones rurales paceñas de Huatajata (Omasuyos) y Cañaviri (Aroma), quienes por problemas económicos se vieron obligados a emigrar a la ciudad de La Paz, donde se dedicaron al comercio.
El hermano de su padre, Clemente, se hizo cargo de Rime y de su hermana menor, Judith, quien cuenta que ambos se refugiaron el uno en el otro por la ausencia de sus progenitores.
Su hermana cuenta que “Rime todavía se acuerda del rostro de mi madre, porque él tenía tres años, yo no, porque era muy pequeña, tenía un año”.
Creció en una familia, según Judith Choquehuanca, en la que nunca se sintieron ajenos.
Cuenta que su tío los crió como si fueran sus hijos, los hizo estudiar hasta que se profesionalizaron. Con los hijos de su pariente, aún ahora, se tratan como hermanos. Gracias al apoyo de su tío Clemente y de su esposa, Justina Apaza, Rime estudió en el colegio San Francisco de la Tercera Orden y egresó de la carrera de Derecho de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA).
Su familia no tiene ningún vínculo con el canciller David Choquehuanca ni con el ex vicepresidente Víctor Hugo Cárdenas, quienes son originarios de la región del lago Titicaca al igual que los padres de Rime.
El candidato a la Presidencia por Bolivia Social Demócrata (BSD), según lo describe su hermana, es una “persona noble” que le gusta ayudar a la gente porque él pasó necesidades económicas, pero “a veces peca de ingenuo”.
Es “muy gustoso”, le encantan las cosas dulces, como los queques o la crema chantillí; también le gusta el pescado y el chicharrón. Más que ir a fiestas, prefiere compartir reuniones con su familia.
A sus 35 años continúa soltero, su amigo Juan Tapia, quien lo acompaña en su proyecto político como director de comunicación de BSD y candidato a diputado uninominal de la C-10, cuenta que no formó su familia porque quiere tener estabilidad económica.
Tiene novia, de la que no se conoció el nombre.
Los problemas económicos lo llevaron a alejarse por unos años del país y emigró a Europa para buscar mejores oportunidades. Cuando retornó a Bolivia, continuó capacitándose en materia jurídica.
Juan contó que conoce a Rime desde 1994, cuando estudiaban Derecho. De esa época, lo recuerda como una persona muy estudiosa, responsable y exigente consigo misma, será por eso, dice, que cuando egresó del Instituto de Capacitación del Ministerio Público, en Sucre, fue el “mejor alumno”, lo que le llevó a ser nombrado fiscal anticorrupción.
Durante su época de universitario, cuenta Juan, conformaron el Taller Cultural Derecho, donde Rime apoyaba en la parte musical, pues le gusta cantar y hacer teatro. “Canta muy bien, aunque no toca muy bien la guitarra”. Cuando a va a fiestas le gusta la música tropical.
Al ex Fiscal también le gusta la música folklórica, participó en dos ocasiones en la Entrada Folklórica de la UMSA, en la fraternidad Reyes Morenos de Derecho.
Juan recuerda que en la universidad Rime tenía un amigo, Omar, “quien es rockero”, de quien era inseparable. “Lo anecdótico era que Omar es choco y Rime, moreno, la yunta perfecta les decíamos; amigos disparejos, con gustos distintos”.
Como Fiscal anticorrupción se hizo cargo de la investigación de casos muy sonados, como el de Asbún, “visas chinas” y “Marinkovic”. Justamente, renunció a su cargo por presiones recibidas en esta última investigación.
Hasta antes de lanzarse a la arena política, Choquehuanca dictaba cátedra en la carrera de Derecho en la Universidad Pública de El Alto (UPEA).
A quemarropa
¿Qué edad tiene?
35 años.
¿Es casado?
No.
¿Por qué?
Estamos en eso.
¿Tiene novia?
Sí.
¿Qué hace en su tiempo libre?
Deporte y leer, generalmente.
¿Cuánto es su ingreso mensual?
Depende del mes, 1.000 a 1.500 bolivianos.
¿Tiene auto?
No.
¿Qué otra profesión le habría gustado tener?
Ingeniero.
¿Qué le gustaría cambiar de su persona?
Yo creo que nada, estoy contento con lo que soy.
¿Cuál considera que es su virtud?
Enfrentar dificultades
¿Cuál considera que es su defecto?
Ser muy confiado.
Perfil
Nombres y apellidos:
Rime Francisco Choquehuanca Aguilar
Dónde nació:
En La Paz, el 4 de octubre de 1974
Padres:
Eduardo Choquehuanca Mamani y Elvira Aguilar Katari (fallecidos)
Trayectoria:
Estudió primaria y secundaria en el colegio San Francisco de la Tercera Orden de La Paz.
Se licenció como abogado de la carrera de Derecho de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA)
Fue parte de la primera promoción del Instituto de Capacitación del Ministerio Público, dependiente de la Fiscalía General de la República, en Sucre.
Fue nombrado Fiscal anticorrupción en la Fiscalía de Distrito de La Paz.
RIME CHOQUEHUANCA, CANDIDATO DE BSD
“Planteo un Estado con nuevos valores, como la felicidad”
Sus primos y sobrinos, una parte de la familia con la que se crió
El Ministerio del Orgullo Nacional y el Banco del Orgullo premiarán a los bolivianos destacados. El TGN recaudará el dinero de las empresas para asegurar el pago al Día del Trabajador.
Rime Choquehuanca es el candidato a la Presidencia por Bolivia Social Demócrata (BSD). En esta entrevista con La Prensa explicó su plan de gobierno, que tiene como principal eje la incorporación de nuevos valores al Estado, como la felicidad.
El postulante presidencial criticó al jefe de Estado y candidato a la reelección, Evo Morales, porque tiene más ventaja que los otros aspirantes, y dijo que pagará la multa si su votación en las elecciones del 6 de diciembre no llega al 3 por ciento como señala el Código Electoral.
Choquehuanca, en las encuestas divulgadas hasta ahora, no apareció porque su respaldo no alcanza al 1 por ciento, pero esto no es óbice para que el presidenciable siga en carrera electoral y aseguró que no declinará su candidatura.
Es abogado de profesión, fue fiscal anticorrupción designado en el Gobierno de Evo Morales y tuvo a su cargo casos conocidos como el de Ernesto “Tito” Asbún, del Lloyd Aéreo Boliviano (LAB); las visas chinas y de Marinkovic y la industria aceitera IOL, pero tuvo que renunciar a ese cargo supuestamente por presiones del fiscal general, Mario Uribe, quien le apartó súbitamente del caso IOL.
Fue militante del Movimiento Indígena Pachakuti (MIP), en 2004. En 2006, funda el partido político Bolivia Social Demócrata-Nueva Generación (BSD), y en la ciudad de La Paz, a mediados de 2009, anuncia su postulación a la Presidencia de Bolivia.
—¿Cuáles son los pilares de la propuesta de Rime Choquehuanca?
—Lo básico es proponer una alternativa de jóvenes y mujeres al Parlamento. Debe cambiarse a los políticos y no sólo sus discursos. Cada cinco años sólo hay cambio de plan, pero al final no se cumple lo que se promete. El pasado es el pasado, ahí entran el oficialismo y la oposición, los dos pugnan por quedarse. El cambio debe ser de personas, de generación, de liderazgo.
—¿Qué piensa de Evo Morales? Él reivindica un proceso de cambio…
—Necesitamos líderes distintos. No creo en el caudillismo, los caudillismos han hecho mucho daño al país. Ha sido la tragedia de mi generación, pensar siempre en obedecer lo que indica un líder indiscutido.
—Evo es Presidente y a la vez candidato presidencial. ¿Cree que esto es una ventaja para él?
—El MAS, cada cinco minutos, pone spots publicitarios en todos los canales, con recursos del Estado, que señalan que se ha construido un puente, que se hizo esto y el otro. Estos millones deberían invertirse en obras para el pueblo y no así para una campaña electoral porque entramos en desigualdad, con nuestros propios recursos.
—Su nombre no aparece en las encuestas, ¿qué pasará si en diciembre no alcanza el 3 por ciento de votación?
—No hay temor de pagar, pero lo que preocupa es que se castiga con multas a alguien que hace correctamente su trabajo. Al que no hace nada se lo felicita.
—¿Qué hace diferente a su propuesta de la de los otros candidatos?
—Un Estado nuevo con nuevos valores. Principios fundamentales, como deben ser la vida, la felicidad y la abundancia; ése es el fin de una administración. De estos ejes se desprenden nuestras propuestas en seguridad ciudadana plena, salud de calidad, educación para todos y lucha contra la corrupción.
Estos planes lograrán que los bolivianos tengan vidas plenas, así el Estado cumple con su objetivo de garantizar la felicidad de la gente, una propuesta ya adoptada por varios países.
—¿Cómo un Estado puede centrar sus actividades en garantizar la felicidad?
—La felicidad es la parte fundamental de un Estado. Si un ciudadano decide ser deportista, el Estado debe garantizar su acceso a programas deportivos y se debe seguir la misma pauta para otras actividades.
—¿Qué plataforma puede fomentar inquietudes tan diversas?
—La “propuesta estrella”, fundamental de nuestro proyecto político, es la creación del Ministerio del Orgullo Nacional. Este Ministerio va a crear el verdadero patriotismo boliviano. Cuando alguien pregunta qué es ser boliviano, nadie responde a ciencia cierta. Le preguntaría a Evo Morales o a Manfred Reyes Villa y sé que no darían una respuesta.
El Ministerio va a crear y fomentar una verdadera identidad nacional. Va a construir la bolivianidad con cambas, collas, chapacos; es decir, de todos.
—¿Qué funciones tendrá este nuevo Ministerio del Orgullo Nacional?
—¿Qué nos une? Que todos queremos progresar, ser mejores. Este Ministerio nos va a felicitar a los que trabajemos. Al mejor obrero del país le llegará un bono por ser el mejor. Lo mismo sucederá con los periodistas, los médicos y todos los trabajadores bolivianos. A los destacados, ¿qué les da el Estado? Nada. Aquí le dan los bonos a los que no quieren pagar impuestos, a los que no quieren trabajar. A los que dicen que no pueden y reclaman una renta. El Ministerio buscará crear la autoestima del boliviano para que los jóvenes ya no abandonen el país. Esto será acompañado con un Banco del Orgullo, que estará respaldado por los recursos que ha generado Bolivia.
—¿Cómo piensa administrar los recursos que genera el país?
—Lo fundamental es una redistribución que no lleve a todos para abajo sino que reencuentre a todos en el medio. No queremos más políticas de empobrecimiento. El manejo de recursos deberá ser orientado a favorecer a la persona, pero con políticas serias, fuera de la demagogia de los bonos. Otro elemento fundamental es crear una conciencia importante de disciplina fiscal. El boliviano va a querer a su país y va a retribuirle con impuestos.
—Usted propone un Seguro de Salud Universal. ¿Qué otras propuestas tiene en esta área?
—El diagnóstico es devastador. Gastamos mucho dinero y muy poco en el tema salud. Necesitamos construir varios hospitales de primer nivel. Por ejemplo, El Alto, con más de un millón de personas, no tiene un hospital de tercer nivel y sus pobladores tienen que venir a la ciudad de La Paz para hacer filas desde las cuatro de la mañana a pedir fichas. Necesitamos urgentemente desarrollar una política para multiplicar los centros médicos en el país y la cantidad de médicos por persona en cada ciudad.
—¿Qué va a hacer en educación?
—No puede llegar la felicidad sin la educación. Nuestro plan propone educación para todos en varios niveles. Se necesita masificar la educación técnica media, ampliar el espectro de profesionalización y fomentar a aquellos que quieren llegar a estudiar postgrados. La tecnificación es un proceso fundamental que tiene que desarrollarse en el país. El objetivo es que todos, aunque no logren altas especializaciones, adquieran las capacidades suficientes para tener un oficio del cual vivir.