El pacto, alcanzado tras intensas jornadas de movilización, establece la creación inmediata de una nueva norma que mantendrá exclusivamente los beneficios sociales contenidos en el decreto original con lo que se pone fin a las medidas de presión a cambio de un compromiso de promulgación en un plazo máximo de 48 horas.
El Gobierno del presidente Rodrigo Paz y las organizaciones sociales, lideradas por la Central Obrera Boliviana (COB), firmaron este domingo (11) un acuerdo en la ciudad de El Alto por el cual se abroga en su totalidad el polémico Decreto Supremo 5503. El pacto, alcanzado tras intensas jornadas de movilización, establece la creación inmediata de una nueva norma que mantendrá exclusivamente los beneficios sociales contenidos en el decreto original con lo que se pone fin a las medidas de presión a cambio de un compromiso de promulgación en un plazo máximo de 48 horas.
«Por tiempo y materia, a partir de la firma del acuerdo, el Gobierno Nacional dispondrá de una comisión, que en conjunto a los actores movilizados y todas las capas sociales, trabajó un nuevo decreto, que se mantendrá de manera exclusiva los artículos referidos a la subvención de combustibles, la reprogramación de los créditos al sistema financiero, la mejora de los bonos sociales y el ordenamiento de la política salarial», se lee en el documento suscrito que contiene la esencia de la futura normativa legal.
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Como parte fundamental del acuerdo, el Gobierno se comprometió a promulgar el nuevo decreto «dentro del plazo máximo de 48 horas a partir de la firma del presente acuerdo».
Este compromiso de celeridad fue la contraparte para que las organizaciones sociales, representadas en la COB y sus afiliadas, determinaran «el levantamiento inmediato de las medidas de presión», aunque mantienen un simbólico «estado de emergencia» hasta que la nueva norma sea publicada oficialmente.
El secretario ejecutivo de la COB, Mario Argollo, confirmó al término del diálogo con seis ministros de Estado que el levantamiento de los bloqueos se acordó tras consensuar la abrogación del DS 5503. Así, queda demostrado que la presión de las calles logró modificar la forma, pero no el fondo de las políticas económicas y sociales más sensibles.
