Rodrigo Paz apuesta por el diálogo directo con las bases para ‘desmontar las mafias’ del conflicto


El Presidente sostuvo que la comunicación directa con los sectores sociales permitirá desactivar a dirigencias cooptadas por intereses corruptos que, según dijo, lucraron con el caos y la confrontación.

El presidente Pz en el mensaje que dio al país. Foto: Presidencia

eju.tv



El presidente del Estado, Rodrigo Paz, afirmó que su gobierno avanzará hacia una comunicación directa y sin intermediarios con las bases sociales, como estrategia central para neutralizar a las ‘malas dirigencias’ que, a su juicio, distorsionaron las demandas populares y generaron escenarios de caos en beneficio de redes corruptas.

En un mensaje de fuerte contenido social, el mandatario sostuvo que durante años se consolidó un esquema en el que ciertos dirigentes se erigieron como voceros exclusivos de los sectores populares, lo que rompió el vínculo real entre el Estado y la ciudadanía. “Cuando el Gobierno habla directamente con el pueblo, se acaban los intermediarios que viven del conflicto”, afirmó.

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“Hay muy buenos dirigentes. Si algo hemos hecho con este gabinete, hemos conocido a buenos dirigentes. Hay buenos dirigentes en la patria. Hay dirigentes honestos y transparentes, pero también hay dirigentes que mienten y que se ocultan detrás del bloqueo, detrás de esas mafias que promueven el caos mientras protegen sus privilegios. Por eso, respetando los buenos dirigentes, en los siguientes meses, yo personalmente voy a bajar a las bases”, puntualizó.

Paz remarcó que el desorden, los bloqueos y la confrontación no surgieron de las bases, sino de esas estructuras dirigenciales que convirtieron la protesta en un mecanismo de presión permanente, que negociaron prebendas, cuotas de poder y beneficios particulares a costa del bienestar colectivo, situación que debe cambiar para que los beneficios lleguen a quienes realmente lo necesitan y no a un grupo privilegiado, como fue en el pasado reciente.

Los bloqueos dejaron daños millonarios al país.

“Creo en los buenos dirigentes, pero también me voy a preocupar de comunicarme directamente con esas bases para que sepan todos los beneficios y cómo sacaremos la patria adelante. En Bolivia, las cosas se encaran. Y de la misma manera que en dos meses hemos encarado y resuelto la economía y logrado conquistas sociales, en los próximos meses encararemos la cultura de la confianza para evitar la división y la confrontación entre bolivianos como ha ocurrido en los últimos años”, refirió.

Desde el Ejecutivo se señaló que esta nueva etapa busca recuperar la voz auténtica de los sectores sociales, escuchando a trabajadores, productores, vecinos y organizaciones de base que —según el Presidente— fueron rehenes de una dirigencia desconectada de su propia gente. “Tenemos que hablar con las bases para que sepan la verdad, para que no haya esos malos dirigentes que les mienten”, puntualizó.

El Gobierno sostiene que la comunicación directa permitirá desactivar la narrativa de confrontación instalada por estas mafias, que se presentan como representantes sociales mientras operan como grupos de presión política. “Las bases quieren soluciones, estabilidad y respeto; no más dirigentes que hablan por ellas sin consultarlas”, enfatizó Paz.

En ese marco, el Presidente ratificó que su administración mantendrá políticas de atención social, diálogo abierto y presencia territorial, pero sin ceder a chantajes ni presiones corporativas. La prioridad, dijo, es restablecer la confianza, garantizar orden y proteger a la población de los efectos del conflicto inducido.

El gobierno afirma que el DS 5503 cumplió su ciclo. Foto: Presidencia

“Ese futuro está en riesgo cuando algunos prefieren el caos antes que un país que funcione. Nadie invierte en un país bloqueado. Voy a decir una vez más, el caos para ellos es volver a robarnos a los bolivianos, volver a llenarse sus bolsillos y dejar las mesas de las familias trabajadoras vacías. El caos es para las mafias porque de esa manera se enriquecen. Nosotros estamos construyendo una cultura de la confianza”, remarcó.

La intención presidencial señalada en el discurso de Rodrigo Paz consolida una línea política clara que parte por el fortalecimiento del contacto directo entre el Estado y la sociedad para desmontar las estructuras que lucraron con la crisis, con la intención de devolver a las bases su rol protagónico y cerrar el espacio a dirigentes que, según el Gobierno, perdieron legitimidad social.