Según la normativa vigente, el IVA a la importación en Bolivia es del 14.94%, un porcentaje que se calcula sobre el valor total de la mercancía más todos los gastos de importación (CIF + GAC + otros). Este impuesto es solo uno de los varios costos fijos que enfrentan los importadores, quienes también deben cubrir un 1% por verificación aduanera, los honorarios de la agencia despachante (que varían según el valor de la mercadería) y los derechos de recinto aduanero (calculados por peso y valor).
El anuncio gubernamental del arancel cero para las importaciones no se traducirá en una reducción significativa de los precios para el consumidor final, advirtió el importador Yony Keung, de la empresa Keung. El empresario explicó que, aunque se elimine este tributo, la carga del Impuesto al Valor Agregado (IVA) y otros costos asociados al proceso de importación continúan vigentes y mantienen alta la presión sobre los precios de productos como las motocicletas que su empresa comercializa.
«Si bien lo que dice el Gobierno hay arancel cero, pero eso no quiere decir que van a bajar mucho porque al final están manteniendo el IVA. El arancel cero hay todo lo que hay importación ahí van a bajar, pero hay otro impuesto también que sí o sí nosotros tenemos que pagar», afirmó el empresario. Su declaración destaca que la supresión de un solo componente fiscal no es suficiente para abaratar los productos, ya que la estructura impositiva mantiene otros gravámenes ineludibles.

Según la normativa vigente, el IVA a la importación en Bolivia es del 14.94%, un porcentaje que se calcula sobre el valor total de la mercancía más todos los gastos de importación (CIF + GAC + otros). Este impuesto es solo uno de los varios costos fijos que enfrentan los importadores, quienes también deben cubrir un 1% por verificación aduanera, los honorarios de la agencia despachante (que varían según el valor de la mercadería) y los derechos de recinto aduanero (calculados por peso y valor).
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El importador aclaró que la única forma de lograr una baja de precios más contundente sería una reforma tributaria más profunda. «A no ser que el Gobierno dentro de aquí un mes o dos meses y se sabe que el IVA va a bajar a no sé a 10, ahí ya cambia la cosa», planteó Keung con lo que sugirió que una reducción sustancial de la tasa actual del IVA sí podría generar un impacto real en el mercado. Sin embargo, esto no forma parte de las medidas oficiales anunciadas hasta el momento.
Keung también señaló que, para realizar sus cálculos y ajustes de precio, la estabilidad cambiaria actual es un factor más determinante que la política arancelaria. «Lo más importante es que ahorita el dólar está estable en un promedio está a 10 (bolivianos)… entonces está estable ahí nosotros podemos trabajar en base de eso», explicó, recordando que en el pasado la volatilidad del tipo de cambio, que llegó hasta a Bs 20 por dólar, generó mayores distorsiones.
Por último, el empresario sostuvo que su sector ya ha realizado esfuerzos para ajustar los precios en beneficio del consumidor, al considerar el contexto macroeconómico estable.
«Nosotros ya hemos bajado ahí un poquito, entonces hemos bajado ahí todo no, entonces para que la gente también ya que le alcance ahí el dinero para comprarlo», concluyó.