La candidatura de Laura Rojas genera polémica interna en la alianza de Gary Áñez


Áñez señala que hay una presión política interna, pero reconoce que no pueden sacar a Laura Rojas de la candidatura. Las declaraciones del candidato a la Alcaldía de Santa Cruz por la alianza Primero Santa Cruz dejaron en evidencia el laberinto político y legal que enfrenta su frente electoral tras el estallido del caso ‘narcomaletas’.

eju.tv / Video: DTV

La candidatura de Laura Rojas atraviesa sus horas más críticas dentro de la alianza Primero Santa Cruz, luego de que el postulante a la Alcaldía, Gary Áñez, confirmara públicamente que las fuerzas políticas que conforman el frente solicitaron que la candidata dé un paso al costado, en medio de la investigación fiscal por el caso denominado ‘narcomaletas’; sin embargo, el propio candidato reconoció que no existe ningún mecanismo legal ni partidario que permita apartarla si ella no presenta su renuncia.



“La alianza ha pedido que Laura Rojas dé un paso al costado”, afirmó Áñez, al tiempo de aclarar que se trata de una posición política adoptada por las instancias internas del frente y comunicada a la candidata. No obstante, fue enfático al señalar que, desde el punto de vista jurídico, nadie puede retirar una candidatura en curso, salvo que exista una renuncia expresa o un impedimento legal extremo. “No hay alianza, partido ni nadie que pueda sacar una candidatura, salvo que haya un impedimento, que se haya muerto o que renuncie”, sostuvo.

Las declaraciones del candidato muestran que, mientras la alianza intenta desmarcarse políticamente del caso y reducir el impacto electoral del escándalo, carece de herramientas formales para resolver la situación y queda atada a la decisión personal de Rojas. Áñez admitió además que no mantiene contacto con la candidata desde el jueves pasado y que, hasta el momento de su declaración ante los medios, se encontraban a la espera del desenlace de su declaración informativa ante la Fiscalía de Sustancias Controladas.

=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas

Foto: captura de pantalla

“A ver, primero hay que esperar que ella dimita. Hay una limitante de orden legal.) No hay Alianza, partido, nadie que pueda sacar una candidatura, salvo que haya un impedimento, o que se haya muerto, o que renuncie, ¿sí? Entonces, en ese contexto legal, la Alianza ha pedido, ha tomado una posición. Sobre esa posición se le ha comunicado, entiendo, a la candidata, ya que ella tiene que atender su proceso legal”, aseveró el candidato cruceño.

En ese contexto, el postulante a la Alcaldía apeló al principio de presunción de inocencia, pero reconoció que el escenario ha generado un “remesón” político que está siendo aprovechado por otras fuerzas en plena campaña. Aun así, descartó de manera tajante cualquier vínculo de su alianza o de su candidatura con actividades ilícitas y defendió el carácter “austero” de su campaña, asegurando que el financiamiento es transparente y fiscalizado por el órgano electoral.

“Yo no tengo contacto con ella desde el pasado jueves, que fue la última vez que conversamos, y lo hicimos en persona, en una reunión política para evaluar lo que estaba sucediendo en este momento. Respecto al caso, nosotros somos respetuosos del principio de la Constitución, que se presume la inocencia hasta que se compruebe lo contrario. Estamos esperando, al igual que toda la población, el desenlace de la declaración de hoy”, puntualizó.

Foto: captura de pantalla

Áñez también evitó adelantar escenarios sobre una eventual sustitución de Rojas al precisar que cualquier decisión futura deberá ser evaluada por el Comité Político de la alianza y en función de la evolución del proceso legal. Mientras tanto, la candidatura permanece en un limbo político, sostenida formalmente por la ley, pero cuestionada por su propio frente.

“Nosotros tenemos una posición política marcada por los dos entes políticos que conforman la Alianza. Hay una instancia que se ha reunido y ha tomado una posición también. Y sobre eso nosotros tenemos que actuar”, afirmó para luego enfatizar que el caso no provoca un daño a la alianza más allá de convertirse en un elemento de ataque de sus adversarios. “Nosotros sentimos el mismo afecto, la misma recepción, la misma esperanza de la gente en relación al plan que estamos difundiendo”, subrayó.

El caso de Laura Rojas se convierte en un flanco abierto para Primero Santa Cruz, que enfrenta el desafío de sostener su discurso de renovación y transparencia en medio de una crisis que amenaza con erosionar su capital político en la recta final hacia las subnacionales. “Nosotros estamos en una cancha de disputa que tiene que ver con desgastes y demás cuestiones y era lógico que suceda lo que está sucediendo. Ni me pone intranquilo ni me pone nervioso”, manifestó Áñez al respecto.