La firme postura de Alarcón intensifica el debate legislativo en torno a los bloqueos, una de las herramientas de protesta más utilizadas y controversiales en Bolivia. Su propuesta de referéndum busca trascender el ámbito de la Asamblea Legislativa y llevar la decisión a las urnas, en un intento por resolver el conflicto entre el derecho a la protesta y el derecho a la libre circulación mediante un mandato popular directo que obligaría al presidente Paz a promulgar la ley.
El diputado de Alianza Unidad, Carlos Alarcón, anunció hoy (28) que no retirará su proyecto de Ley Antibloqueos al que defendió como necesario contra lo que llamó un «matonaje violento» sindical, por lo que propuso que la norma sea sometida a un referéndum nacional antes de su promulgación por el presidente Rodrigo Paz, y así evitar una confrontación en el país.
«Quiero decirles que yo, a los que han pedido que se retire la Ley Antibloqueos, no la voy a retirar, lo que hace a mi proyecto de ley. No sé qué harán con los otros proyectos de ley, pero yo no lo voy a retirar», enfatizó Alarcón que rechazó las presiones para archivar la iniciativa.

Alarcón hizo un llamado a los sectores que están «cansados de los bloqueos» a participar en la socialización del proyecto en la Comisión de Justicia Plural. En su discurso, cargó duramente contra los organizadores de las protestas que cortan caminos.
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«Convoco a todos los ciudadanos a que vengan para hacer oír nuestra voz y salir del estado de secuestro y de rehenes que nos tienen estos matones sindicales», enfatizó el legislador y tildó a los bloqueos de un «delito» que afecta a «millones de víctimas».
Como salida al impasse y para dotar de una legitimidad incontestable a la futura ley, el diputado propuso un mecanismo de democracia directa. «Creo que lo mejor para evitar una confrontación es aprobar rápidamente la Ley Antibloqueos y antes de que el presidente la promulgue, convocar un referéndum como se hizo con la Constitución del 2009», explicó Alarcón que también expresó su confianza en que la ciudadanía aprobaría la norma por una «inmensa mayoría».
La firme postura de Alarcón intensifica el debate legislativo en torno a los bloqueos, una de las herramientas de protesta más utilizadas y controversiales en Bolivia. Su propuesta de referéndum busca trascender el ámbito de la Asamblea Legislativa y llevar la decisión a las urnas, en un intento por resolver el conflicto entre el derecho a la protesta y el derecho a la libre circulación mediante un mandato popular directo que obligaría al presidente Paz a promulgar la ley.