Samuel propone que YPFB contrate talleres para atender daños provocados por la gasolina y evitar abusos


El líder político planteó que la estatal petrolera centralice la reparación de vehículos afectados por la gasolina para impedir que personas sin daño real intenten beneficiarse. La sugerencia surge mientras YPFB advierte sobre un posible boicot y mantiene investigaciones sobre combustible ‘desestabilizado’.

eju.tv / Video: Gigavisión

Los presuntos daños en vehículos atribuidos a la calidad del combustible que son motivo de debate entre diferentes sectores políticos y económicos, en ese sentido, Samuel Doria Medina también se pronunció al respecto en las últimas horas y recomendó que  Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) contrate directamente talleres mecánicos para atender los casos comprobados y, de ese modo, evitar que algunas personas aprovechen la situación para intentar hacer reparar vehículos por fallas que no están vinculadas al problema.



El político sostuvo que, ante una crisis de confianza generada por los reclamos ciudadanos, es necesario establecer un mecanismo ordenado y controlado de atención, bajo responsabilidad de la empresa estatal. Según explicó, si YPFB no asume un rol directo, se corre el riesgo de que ‘hasta los niños quieran llevar sus autitos’ para que sean arreglados, en alusión a posibles intentos de abuso de quienes busquen beneficiarse de una eventual compensación sin haber sufrido daños reales.

La propuesta apunta a que la petrolera contrate talleres previamente acreditados, que puedan verificar técnicamente si las fallas de los motorizados están relacionadas con el combustible y, en función de ello, proceder a las reparaciones. De esta manera, se busca proteger a los usuarios que efectivamente resultaron afectados y, al mismo tiempo, cerrar la puerta a reclamos infundados.

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Las declaraciones de Doria Medina se producen en un contexto de crecientes quejas de transportistas, conductores particulares y sectores productivos, que reportan fallas mecánicas tras haber cargado gasolina. Estos reclamos que son recurrentes desde hace unas semanas reactivaron el debate sobre los controles de calidad en la cadena de importación, almacenamiento y distribución del carburante.

Doria Medina en contacto con los medios de comunicació. Foto: El Deber

Desde YPFB, el presidente de la estatal, Yussef Akly, reconoció que se detectó la venta de combustible ‘desestabilizado’ en algunas regiones y no descartó la existencia de un posible boicot contra la empresa, con el objetivo de afectar su imagen y generar incertidumbre en la población. La estatal anunció investigaciones internas y coordinación con otras instancias para determinar responsabilidades.

Akly informó que la estatal petrolera inició un proceso de reestructuración y que desvinculó a 360 personas. Según la autoridad, la medida busca optimizar la gestión y ‘limpiar’ la institución. La posición revela dos preocupaciones centrales: por un lado, la necesidad de esclarecer si existieron fallas técnicas, manipulación o sabotaje en el combustible; y por otro, la urgencia de establecer un mecanismo de atención que evite un desborde de reclamos sin sustento.

Especialistas en el área energética señalan que, en países con alta dependencia de importaciones de carburantes, los sistemas de control de calidad deben ser estrictos y permanentes, ya que cualquier alteración en la composición del producto puede generar impactos directos en motores, inyectores y sistemas electrónicos.

En ese marco, la propuesta de que YPFB centralice las reparaciones a través de talleres contratados introduce un enfoque práctico: combina atención a los afectados con verificación técnica, y reduce el margen para la especulación o el aprovechamiento de la coyuntura. El tema del combustible es uno de los asuntos más sensibles, sobre todo por su impacto económico a diferentes sectores de servicios y productivos, además de la población en general.