Señala que hubo unos movimientos irregulares en la entidad estatal donde gerentes fueron removidos a cargos de técnicos para no ser despedidos.
Por eju.tv / La Paz / Video: Bolivia Tv
El presidente Rodrigo Paz denunció la noche de este viernes que hubo un sabotaje de “mafias internas” en Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) en la distribución de gasolina de mala calidad que afectó a más de 2.000 vehículos.
Dijo, incluso, que hubo unos movimientos irregulares en la entidad estatal donde gerentes fueron removidos a cargos de técnicos para no ser despedidos.
“Hay un sabotaje en todo esto porque un Estado de 20 años no se resuelve en tan corto plazo”, afirmó Paz en declaraciones a la prensa luego de participar en el acto por los 136 años de la Cámara Nacional de Comercio (CNC) en la ciudad de La Paz.
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De manera inicial, dijo, se descubrió hechos muy “duros” dentro de la estatal petrolera y que producto de ello ya se desvincularon a más de 300 funcionarios.
Anticipó que “habrán más anuncios porque esto es una lacra, es una corrupción”.
“Esto me lo tienen que confirmar, pero preliminarmente (informar que) hay gerentes que bajaron a la calidad de técnicos y a sus técnicos los subieron de gerentes para mantenerse y no poder ser movidos de sus cargos. Entonces, las mafias internas que han hecho para además chuparle la sangre económica a los bolivianos porque tienen salarios y con ciertas regulaciones laborales son inamovibles”, reveló sin abundar en nombres de esos funcionarios.
Las últimas semanas transportistas denunciaron que sus motores fueron dañados por la gasolina de mala calidad que se dispensaron en varios surtidores del país.
El presidente de YPFB, Yussef Akly, informó, hace unos días, que se detectó concentraciones elevadas de gomas y manganeso en tanques que dotan de combustible al oriente del país.
De forma puntual se identificaron volúmenes residuales de gasolina correspondientes a adquisiciones anteriores en algunos tanques ubicados en Arica y en la frontera con Argentina, los cuales fueron inmediatamente aislados y relocalizados para su estabilización, garantizando que no circulen productos fuera de especificación en el país.
Como parte de las acciones inmediatas, YPFB procedió a la eliminación de residuos contaminantes en tanques de almacenaje e incorporó nuevos equipos en el proceso de refinación, junto con pruebas diarias en laboratorios, para garantizar que el combustible despachado desde sus plantas cumpla plenamente con los estándares de pureza y octanaje requeridos para el parque automotor nacional.
En paralelo, se abrió una investigación interna. Akly no descartó la existencia de “mano negra” en algunos casos. “Estamos investigando todas las hipótesis. Incluso podría haber acciones deliberadas que hayan afectado ciertas operaciones. Si se identifican responsables, actuaremos con todo el peso de la ley”, advirtió el jueves.
Por su parte el presidente comprometió a “relanzar toda una visión y toda una capacidad” para evitar problemas similares en el futuro.
Además, garantizó que los responsables serán procesados y recordó que hay “varios en la cárcel”.
“Hay uno que era el jefe de la pandilla, pero no el jefe de la mafia, y estamos metiendo a varios jefes de pandillas, pero ahora tenemos que ir a agarrar por los grandes, pero ustedes saben que toda esta organización ha sido montada para encubrir esa corrupción y ese Estado tranca”, aseguró.
