Incendios forestales: en avioneta, Pulgarcito y Chirú volvieron a casa


La sociedad civil se movilizó y los amantes de la vida silvestre estuvieron al pendiente de su rehabilitación, que no estuvo desprovista de recaídas.

Los ositos meleros estuvieron año y medio en el Centro de Atención y Derivación de Fauna Silvestre. FOTO: GOBERNACIÓN



Fuente: El Deber

En 2024 se incendió su hogar, en medio de la exuberante naturaleza de San Matías. La historia de los ositos meleros rescatados de los incendios forestales no dejó a nadie indiferente, las patitas de Pulgarcito, completamente quemadas, su mirada triste y las orejitas caídas pariteron muchos corazones. La sociedad civil se movilizó y los amantes de la vida silvestre estuvieron al pendiente de su rehabilitación, que no estuvo desprovista de recaídas.

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A su vez, Chirú, que fue rescatada porque era una recién nacida cuya madre murió víctima del fuego, fue recogida por las veterinarias de la Gobernación cruceña que estaban en el monte, buscando vida silvestre que estuviera amenazada. Ese año un biólogo, Vicent Vos, miembro del Instituto de Investigaciones Forenses de la Universidad Autónoma de Beni, calculó que murieron 10 millones de animales en la Chiquitania, entre mamíferos, aves, reptiles y anfibios.

Los dos animalitos, finalmente han tenido un final feliz, la Gobernación de Santa Cruz, a través de la Secretaría de Desarrollo Sostenible y Medio Ambiente y la Dirección de Recursos Naturales, realizó su traslado y liberación, y fueron llevados por vía aérea hasta el municipio de San Matías para retornar al bosque.

La veterinaria de la Gobernación, Cecilia Dorado, aseguró que después de un periodo de atención y monitoreo, los ositos meleros fueron considerados aptos para regresar a su hábitat, un año y medio después de los incendios. EL DEBER hizo especial seguimiento a la condición de Pulgarcito y Chirú, incluso canalizó ayuda que llegó de lectores del exterior, en lo referente a remedios, porque en las primeras etapas, Pulgarcito incluso requirió de ampollas de Tramadol, que se administraron para aliviar el dolor intenso provocado por las quemaduras de tercer grado en sus patitas.

Por su parte, el guardaparque del PN-ANMI San Matías, Ricardo Barbery, destacó la importancia del trabajo conjunto entre instituciones para la protección de la fauna silvestre. Señaló que, aunque muchos animales no lograron sobrevivir a los incendios, la liberación de Chirú y Pulgarcito representa un avance significativo en los esfuerzos de conservación dentro del área protegida.

Las patitas completamente sanas, las orejitas paradas y su caminar ágil no permiten imaginar que un día Pulgarcito estuvo vendado y alicaído.