Colas de horas para conseguir suministros en la India, Australia relaja sus normas de combustible de emergencia y Rusia busca capitalizar la crisis en reuniones con funcionarios de Trump. La caída de producción alcanza los 10 millones de barriles diarios
El temor a la escasez en la India provoca largas filas para adquirir GLP
Fuente: infobae.com
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Las consecuencias del bloqueo del estrecho de Ormuz se materializaron el jueves en colas de horas frente a distribuidoras de gas en la India, en una relajación de emergencia de las normas de combustible en Australia y en reuniones entre enviados rusos y estadounidenses en las que Moscú busca posicionarse como actor indispensable para estabilizar los mercados energéticos globales.
La Agencia Internacional de Energía (AIE) no dejó lugar a dudas sobre la magnitud del problema: la guerra en Oriente Medio está provocando “la mayor perturbación del suministro en la historia del mercado mundial del petróleo”, con una caída de producción de al menos 10 millones de barriles diarios (mb/d) desde el inicio del conflicto el 28 de febrero.
Filas desde el amanecer en la India
Personas hacen fila con cilindros de GLP vacíos frente a una distribuidora en Ahmedabad. India importa el 40% de su petróleo desde Oriente Medio a través del estrecho de Ormuz. (REUTERS/Amit Dave)
En Noida, ciudad del norte de India, decenas de personas aguardaban desde la madrugada del jueves frente a una distribuidora de gas licuado de petróleo (GLP) con bidones vacíos en mano. La escena se repitió en distintos puntos del país, reflejo de una cadena de suministro tensada al límite.
India importa alrededor del 40% de su petróleo desde Oriente Medio a través del estrecho de Ormuz y es el segundo mayor importador mundial de GLP. La interrupción de los flujos ha golpeado con especial dureza a los sectores doméstico e industrial.
Personas rodean un vehículo cargado con cilindros de GLP frente a una distribuidora en Ahmedabad. El gobierno indio invocó poderes de emergencia para ordenar a las refinadoras maximizar la producción de GLP. (REUTERS/Amit Dave)
Shiv Kumar, trabajador textil que esperaba en la fila, dijo a Reuters que llevaba dos días intentando conseguir un cilindro. “Ayer estuve en la cola desde las 6 de la mañana, pero me fui a las 8 al ver la cantidad de gente, y tuve que ir a trabajar”, relató. El jueves había pedido el día libre con la esperanza de obtener el suministro antes de las 9.
Jamna, una residente de 70 años, admitió que cuando su cilindro se vacíe tendrá que recurrir a la chulha, el fogón tradicional de barro. “¿Qué más puedo hacer? Hay que comer, y no hay restaurantes en Bahlolpur”, dijo.
Mohammad Parvez, docente, contó que ya lleva dos días cocinando con madera. “Es la primera vez que hago esto. Hay escasez y no sé qué va a pasar”, afirmó.
Un niño espera junto a un cilindro de GLP vacío atado a una bicicleta frente a una distribuidora en Noida. India es el segundo mayor importador mundial de gas licuado de petróleo. (REUTERS/Bhawika Chhabra)
El gobierno indio invocó poderes de emergencia el miércoles para ordenar a las refinadoras maximizar la producción de GLP y reducir las ventas al sector industrial, al tiempo que pidió a la ciudadanía no entrar en pánico y conservar energía.
Australia relaja sus estándares de combustible
Australia modificará temporalmente las normas sobre combustibles para impulsar el suministro
A miles de kilómetros de distancia, el ministro australiano de Energía, Chris Bowen, anunció en el Parlamento una medida de emergencia: durante los próximos 60 días, el país flexibilizará los requisitos de contenido de azufre establecidos por la Ley de Calidad de Combustibles.

Un cartel electrónico muestra los precios del combustible en una estación de Newcastle. Los flujos por el estrecho de Ormuz cayeron a menos del 10% de los niveles previos a la crisis. (ABC a través de Reuters)
El umbral pasará de 10 a 50 partes por millón, lo que permitirá incorporar al mercado interno 100 millones de litros adicionales de combustible por mes. El acuerdo alcanzado con la refinadora y comercializadora Ampol contempla que el combustible —que normalmente se exporta a mercados con estándares menos estrictos— sea mezclado con el suministro australiano existente.

Un conductor carga combustible en una estación de servicio de Perth. Australia permitirá 100 millones de litros extra de combustible por mes durante 60 días. (ABC a través de Reuters)
“Este suministro extra será priorizado para las regiones de Australia que están sintiendo mayor presión”, dijo Bowen ante los legisladores, añadiendo que las reservas nacionales se mantienen por encima del mínimo obligatorio.
Rusia busca sacar rédito de la crisis
El enviado ruso Kirill Dmitriev y el estadounidense Steve Witkoff, en una reunión en el Kremlin en diciembre de 2025. Ambos volvieron a reunirse en Florida para tratar la crisis energética global. (archivo/Sputnik/Kristina Kormilitsyna/Pool via REUTERS)
En paralelo a estas medidas de emergencia, el enviado especial del presidente ruso Vladimir Putin, Kirill Dmitriev, reveló el jueves que había mantenido reuniones en Florida con funcionarios de la administración Trump —entre ellos el enviado especial Steve Witkoff, Jared Kushner y el asesor Josh Gruenbaum— en el marco del grupo de trabajo económico bilateral.
Dmitriev no ocultó las intenciones de Moscú. “Muchos países, principalmente Estados Unidos, están comenzando a comprender mejor el papel clave y sistémico del petróleo y el gas ruso para garantizar la estabilidad de la economía global, así como la naturaleza ineficiente y destructiva de las sanciones contra Rusia”, afirmó en su canal de Telegram.
El Kremlin había señalado previamente que la cooperación entre Rusia y Estados Unidos podría ser un “factor muy importante” para estabilizar los mercados petroleros, aunque precisó que era “demasiado pronto” para hablar de una cooperación efectiva.
Washington había propuesto levantar parcialmente las sanciones contra Rusia para compensar el impacto del bloqueo de Ormuz, pero los países del Grupo de los Siete rechazaron la idea el miércoles.
La magnitud del problema
Petroleros navegan en el golfo Pérsico cerca del estrecho de Ormuz. Por ese paso transitaban unos 15 millones de barriles diarios antes de la crisis; hoy fluye menos del 10% de esa cifra. (archivo/REUTERS/Stringer)
Según la AIE, los flujos de crudo a través del estrecho de Ormuz —que en 2025 rondaban los 15 millones de barriles diarios, equivalentes a un quinto del comercio mundial— se mueven actualmente a menos del 10% de los niveles previos a la crisis, “sin señales de desescalada ni un horizonte claro para la recuperación”.
El organismo estima que el suministro global caerá 8 mb/d en marzo y advierte que incluso si los combates amainan, podrían pasar semanas o meses antes de que la producción vuelva a niveles normales, dependiendo de la complejidad de los yacimientos y la logística de retorno del personal.
La liberación de reservas estratégicas acordada por los 32 miembros de la AIE —400 millones de barriles, la mayor de la historia— fue calificada por analistas como una medida insuficiente frente a la magnitud del choque. El precio del barril Brent rondaba los 92 dólares el jueves, tras haber superado brevemente los 100 dólares.