Bolivia se encomienda a nuevos héroes para volver al Mundial


Bolivia está a dos victorias de regresar al Mundial, que no juega desde Estados Unidos 1994. El jueves tiene que vencer a Surinam y después, el martes, a Irak para matricularse en Norteamérica 2026.

Fuente: La Razón
Por AFP

Una colección de 54 tarjetas de fútbol causa sensación en Bolivia. En ellas aparecen los futbolistas de la selección que desembarcaron en México con una única misión: ganar el repechaje intercontinental para volver al Mundial tras 32 años de ausencia.

Cada tarjeta se vende en un sobre por 5 bolivianos (poco más de 50 centavos de dólar). Pero valen más de lo que cuestan: cada cromo representa una ilusión de volver a ver a la Verde en una Copa del Mundo.



Miguel Terceros, el goleador boliviano en la eliminatoria sudamericana con 12 goles, el portero Carlos Lampe, el defensa Luis Haquín y los mediocampistas Ramiro Vaca y Robson Matheus son algunos de los seleccionados que aparecen en las fichas.

EXPECTATIVA

«Acá en Bolivia hay mucha esperanza de lo que haga el equipo allá en México», dice a la AFP Víctor Quispe, estadístico del fútbol boliviano.

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Bolivia está a dos victorias de regresar al Mundial, que no juega desde Estados Unidos 1994. El jueves tiene que vencer a Surinam y después, el martes, a Irak para matricularse en Norteamérica 2026.

Este repechaje se jugará en el estadio del Monterrey, en el norte de México, adonde han llegado aficionados bolivianos atraídos por la Verde. Algunos con gran esfuerzo.

RECUERDO LEJANO EN EEUU

A Julio Pacheco, de 40 años, llegar a Monterrey le llevó casi un día: un vuelo de cuatro horas con 40 minutos de Santa Cruz a Panamá. Desde suelo panameño acumuló casi cinco horas más para llegar a la Ciudad de México, donde hizo una larga escala de 10 horas con 50 minutos.

Al trayecto hay que sumarle otros 90 minutos, de la capital mexicana a Monterrey.

«Estoy cansado por el viaje, pero loco por que ya empiece el partido. ¡Estoy que me muero de los nervios! Si yo estoy así, ¿cómo estarán los jugadores?», asegura.

«Llegué y huele a que podemos clasificar», cuenta a la AFP este aficionado del Blooming que ha gastado más de 1.900 dólares tan solo en vuelos y hotel para una estancia de 10 días en Monterrey.

CUATELA

Víctor Quispe, el experto en estadística, comparte el entusiasmo, pero es cauteloso.

«Si bien tenemos esperanza, también sabemos que somos muy limitados en fútbol; en la eliminatoria apenas ganamos tres puntos fuera de casa, contra Chile, y clasificamos a este repechaje como séptimo. Además, Surinam e Irak también la están peleando mucho», sostiene.

En asuntos de fútbol «estamos acostumbrados a perder», admite, al repasar la humilde historia de la selección boliviana en tres Mundiales.

«En 1930 y en 1950 no se sufrió con una eliminatoria. Para el 30, la selección, que recién se había formado cuatro años antes, fue al Mundial por invitación, y al 50 fuimos porque Argentina se bajó de la eliminatoria», resume Quispe.

«Lo del 94 es inolvidable. Con esa selección éramos una potencia en el continente y clasificamos directamente al Mundial de Estados Unidos. Con ellos la explosión fue total», complementa.

LA ILUSIÓN DE UN PAÍS

El equipo de 1994, dirigido por el fallecido entrenador español Xabier Azkargorta, era una auténtica banda, con inolvidables ídolos del balompié boliviano como Erwin «Platini» Sánchez o Marco «El Diablo» Etcheverry.

«Me acuerdo de ‘Platini’ con su disparo de media distancia, de Etcheverry y su gambeta, la garra de (Luis) Cristaldo, la actitud de (Marco) Sandy, la seguridad de (Carlos) Trucco en el arco…», rememora Julio, el hincha boliviano en Monterrey.

Aquella histórica generación sepultó una espera de 44 años sin ir a la máxima cita del fútbol.

TRUCCO

«Después de quedarnos fuera de Italia 90 por diferencia de goles, retomamos lo bueno que se había hecho y la gente no creía que estuviéramos entre los mejores», dice a la AFP el exportero Carlos Trucco.

«Lo que querían era que llegáramos a un Mundial, que le diéramos alegría al pueblo, y lo hicimos convencidos de jugar el buen fútbol que nos pedía Xabier Azkargorta», recuerda emocionado.

Más de tres décadas después, la Verde ha vuelto a generar un vínculo fuerte con sus aficionados, como sucedió en 1994. En La Paz se esperan festejos en caso de clasificación.

Trucco será uno de los bolivianos que apoyarán a la Verde en el repechaje: «Mi hija, que nació en Santa Cruz de la Sierra, no pudo ver eso cuando yo jugué, y me dijo: ‘Papá, llévame al partido de Monterrey. Quiero vivir eso’».

OPORTUNIDAD

A sus 68 años, el exportero espera ver que los futbolistas bolivianos de las tarjetas tomen la estafeta de héroes de la generación del 94: «El equipo tiene buen pie y propone bien. Ya tenemos todo para verlos desde la tribuna, como dos aficionados más».