Experto afirma que medidas económicas alivian tensiones, pero no resuelven la escasez de dólares en Bolivia


El economista Fernando Romero advierte que las decisiones del Gobierno generan expectativas positivas, aunque resultan insuficientes frente a un problema estructural de divisas.

eju.tv / Video: LHP

Las recientes medidas económicas aplicadas en Bolivia para flexibilizar el uso de dólares como la eliminación del Impuesto a las Transacciones Financieras (ITF) y la liberación parcial de las transacciones en dólares con tarjetas fueron analizadas por el economista Fernando Romero, quien este martes señaló que, si bien representan un paso positivo para normalizar operaciones financieras, no resuelven el problema de fondo, que es la escasez estructural de divisas, que afecta al sistema financiero, al sector productivo y a los consumidores.



Romero afirmó a la Hora Pico de eju.tv que las medidas implementadas por el Gobierno para aliviar las restricciones en el uso de dólares comienzan a generar una percepción de normalización en la economía, aunque todavía están lejos de solucionar los desequilibrios estructurales del mercado cambiario. Según el economista estas disposiciones constituyen señales positivas hacia los agentes económicos. Empero, remarcó que el problema de la falta de dólares en el sistema persiste.

“El tema de fondo no se ha tocado: no hay dólares”, afirmó, al advertir que ni la banca privada ni el Banco Central cuentan con la capacidad suficiente para responder a un eventual incremento de la demanda; empero, consideró que las medidas pueden facilitar pagos internacionales en áreas como salud, educación o servicios digitales, además de reducir parcialmente la informalidad; además, contribuyen a mejorar, aunque de forma limitada, la confianza de los ahorristas.

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“Yo creo que esto del ITF, como también de liberar las tarjetas, es algo positivo, genera expectativas, pero no resuelve para nada un tema de fondo, que es el equilibrio cambiario y una escasez clara y profunda de divisas en la economía boliviana, lo cual requiere no decretos, sino leyes y reformas estructurales económicas, que apunten precisamente a que lleguen divisas y se queden, porque si no, no nos sirve que tengamos excedentes en la balanza comercial o una inflación negativa a marzo, porque tampoco lo siente el bolsillo”, subrayó.

El economista tarijeño Fernando Romero en la Hora Pico de eju.tv. Foto: captura de pantalla

Romero alertó también sobre los riesgos, entre ellos, una mayor salida de divisas, presión sobre el tipo de cambio paralelo y la posibilidad de que las entidades financieras enfrenten dificultades para cubrir la demanda. En ese escenario, no descartó que los bancos eleven comisiones o impongan nuevas restricciones. “Si bien ahora van a trabajar con un dólar un poco más real o de mercado, no garantiza eso de que mejore la liquidez”, añadió.

Uno de los puntos más relevantes señalados por el economista es que estas decisiones implican, de forma implícita, un reconocimiento de un nuevo tipo de cambio más cercano al mercado, alejándose del oficial. Esto evidenciaría una transición cambiaria parcial impulsada por la necesidad. A pesar de los efectos positivos inmediatos, Romero fue enfático en que se trata de medidas ‘insuficientes’. Comparó su impacto con un alivio temporal, ya que “es como una aspirina: no cura el problema, pero reduce el dolor”.

“Está abriendo de manera implícita o reconociendo un nuevo tipo de cambio operativo, porque está diciendo que el tipo de cambio oficial y el que se va a usar no es el que está a 6.96, sino el que está a 9.15 y el mismo va a ser variable. Creo que ese es el tema de fondo, reconocer un nuevo tipo de cambio, no oficialmente, pero que sí va a ser utilizado en este y otro tipo de actividades, porque seguramente va a haber otras medidas, pero revela que también existen vulnerabilidades, sobre todo por la capacidad financiera de dólares de la banca privada y del mismo Banco Central de Bolivia”, indicó.

El especialista insistió en la necesidad de reformas estructurales orientadas a generar y retener divisas, como el impulso a exportaciones, la atracción de inversión extranjera y una disciplina fiscal más estricta. También subrayó la importancia de reconstruir las reservas internacionales, que actualmente se encuentran en niveles críticos. En ese sentido, señaló que el país enfrenta una combinación de factores adversos como déficit fiscal elevado, emisión monetaria creciente y una brecha cambiaria persistente, elementos que mantienen la incertidumbre económica.

En conclusión, para él las medidas ofrecen un alivio social y una mejora en la percepción económica a corto plazo, pero no resuelven los desequilibrios de fondo. El desafío, según Romero, sigue siendo estructural y requiere decisiones de mayor alcance. “Hay que esperar, hay que dar tiempo al tiempo, me parecen buenas medidas, pero insuficientes; y reitero nuevamente, yo sigo esperando las medidas estructurales, las cuales sí van a solucionar nuestros problemas estructurales, los parches no nos sirven mucho”, recalcó.