Este proceso de interpelación fue postergada el 27 de febrero, cuando la sesión fue instalada inicialmente para que el ministro responda por el presunto «sobreprecio en la adquisición de crudo» por parte de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB).

Pasada las 15.30 horas de este miércoles, la Asamblea Legislativa Plurinacional reinstaló la sesión de interpelación al ministro de Hidrocarburos y Energías, Mauricio Medinaceli, quien no se presentó ante el pleno. Tras retomar el debate, los legisladores avanzan en las intervenciones previas a una eventual votación de censura. Dos de ellos coincidieron pedir que debe haber el resarcimiento a los conductores del transporte público.
La sesión fue reanudada luego de un cuarto intermedio dispuesto al mediodía, debido a que hubo un ambiente cargado de diferencias entre los legisladores. Sin embargo, la ausencia de la autoridad interpelada marcó el reinicio de la jornada, en la que aún no existe consenso sobre si se debe pasar directamente a la votación o continuar con el uso de la palabra.
El presidente de la Asamblea Legislativa, Edmand Lara, afirmó que el reglamento establece la posibilidad de ir de forma directa a la votación; no obstante, decidió ampliar el debate para permitir la participación de más legisladores.
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«El reglamento establece que se debe pasar directamente a la votación por censura. Sin embargo, cuando se les da la palabra, dicen que uno es dictador. Trato de ser lo más amplio posible», afirmó, al señalar que aún restan varias intervenciones antes de definir el curso del proceso.
La reinstalación de la sesión se produce después de que Lara declarara un nuevo cuarto intermedio a las 13:16 de esta jornada, en medio de la ausencia de Medinaceli.
Este proceso de interpelación fue postergada el 27 de febrero, cuando la sesión fue instalada inicialmente para que el ministro responda por el presunto «sobreprecio en la adquisición de crudo» por parte de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB).
Durante las primeras horas del debate tras la reinstalación, las bancadas no lograron acordar una posición unificada respecto a la votación, lo que mantiene en suspenso la posibilidad de una censura inmediata contra la autoridad.