Por casos de fiebre amarilla en Santa Cruz, Sedes investiga transmisión de animal a humano


Las autoridades refuerzan la vacunación en la provincia Cordillera, donde un joven perdió la vida a causa de esa enfermedad.

eju.tv / Video: Bolivia TV



El Servicio Departamental de Salud (Sedes) de Santa Cruz investiga la transmisión de la fiebre amarilla de animal a humano, debido a la aparición de monos muertos en cercanías donde se confirmó un caso que acabó en muerte y hay otros sospechosos.

«Tenemos la sospecha de que esta es una transmisión de animal a humano, estamos investigando la presencia de monos muertos en la zona, la transmisión ha sido en el lugar donde viven ellos, no ha sido en otro lugar ni por contacto con personas de otro país», indicó el jefe de Epidemiología del Sedes Santa Cruz, Carlos Humberto Hurtado.

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El miércoles (15), el Sedes declaró emergencia de salud pública de importancia nacional e internacional, después de que un joven murió por fiebre amarilla en una comunidad en la provincia Cordillera.

«La situación es preocupante, acabamos de colgar una comunicación con el Ministerio de Salud para definir el nivel de alerta debido a que no había transmisión comunitaria de fiebre amarilla desde hace muchos años en el país, pero hace unos días tuvimos un fallecimiento por esta enfermedad», apuntó el responsable de Epidemiología.

La enfermedad había sido controlada en 2007, pero casi 20 años después volvió a ser detectada con el caso que acabó en fallecimiento y al menos otros dos sospechosos que están en observación.

«Hemos confirmado hace dos días el segundo caso positivo, además de un sospechoso internado en un municipio del departamento de Santa Cruz, cerca de donde se registrados los otros dos casos», preció Hurtado.

El enfermo que perdió la vida presentó fiebre, malestar general, dolores articulares y se puso de color amarillo. En lugar de acudir al médico, se automedicó durante siete días y no quería ser evacuado a un centro médico cuando presentaba complicaciones hemorrágicas que causaron su deceso.

«El joven fallecido no tenía vacuna, la vacuna previene enfermar y morir de muchas enfermedades que circulan en el país, es el mismo ejemplo de la influenza, tenemos 400.000 dosis y en dos semanas asistieron dos personas», lamentó el epidemiólogo del Sedes.