“YPFB es un monopolio que no funciona”: JP Velasco plantea liberar importación y distribución de combustible para no afectar la seguridad alimentaria del país


El gobernador electo manifestó que confía en que el nuevo presidente de YPFB, el tercero en cinco meses, y el nuevo ministro de Hidrocarburos puedan encarar el problema, pero subrayó que la solución pasa por “voluntad política” y trabajo desde la Asamblea Legislativa.

eju.tv / Video: Red Gigavisión

El gobernador electo de Santa Cruz, Juan Pablo Velasco, lanzó hoy (24) una dura crítica al modelo actual del sector energético boliviano y propuso una reestructuración profunda que incluya la liberación de la importación y distribución de combustibles al sector privado, con el fin de romper el monopolio estatal de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), y que esta institución se concentre exclusivamente en las tareas de exploración. La autoridad departamental advirtió que la crisis de diésel ya no solo afecta al transporte, sino que golpea directamente al aparato productivo cruceño, en plena época de cosecha y pone en riesgo la seguridad alimentaria del país.



“YPFB es un monopolio estatal que no está funcionando, no está encontrando las soluciones y eso está desencadenando un desabastecimiento que la gente está sufriendo. No solamente los transportistas, no solamente los mototaxistas, no solamente el sector transporte pesado, sino ahora se está viendo afectado el sector productivo de Santa Cruz que genera el 80% de los alimentos del país y hoy por hoy estamos en plena cosecha y los productores están comprando diésel en mercado negro”, enfatizó el gobernador electo en conferencia de prensa.

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El líder departamental propuso una salida estructural a la crisis y explicó que el monopolio estatal ha generado distorsiones como el mercado negro, donde el litro de diésel llega a costar entre 15 y 16 bolivianos, encarece la cadena alimenticia y afecta la competitividad de las exportaciones.

Velasco advirtió que la solución no puede demorarse más. Señaló que la escasez de diésel ahora impacta directamente en el aparato productivo cruceño, que genera el 80% de los alimentos del país, y que la crisis se produce en plena etapa de cosecha. “Entonces eso va a hacer que la cadena de alimentos sea más cara, que los precios suban, que exportemos menos y que no estemos compitiendo con los grandes países”, complementó el gobernador electo que insistió en que el modelo actual ha fracasado.

El gobernador electo manifestó que confía en que el nuevo presidente de YPFB, el tercero en cinco meses, y el nuevo ministro de Hidrocarburos puedan encarar el problema, pero subrayó que la solución pasa por “voluntad política” y trabajo desde la Asamblea Legislativa.

“Nosotros lo que proponemos es ayuda, por supuesto, a la nueva ley de hidrocarburos. Aquí está la bancada, pero que sea en pro de los intereses de los bolivianos. Eso es lo más importante”, remarcó, al tiempo que insistió en que YPFB debe tener competencia en la distribución y comercialización.

El gobernador electo, quien advirtió que, sin cambios de fondo, la crisis podría profundizarse y afectar con mayor intensidad a la seguridad alimentaria del país.