¿Qué hacer con YPFB? Analista sugiere achicar la empresa, terciarizar servicios y aprobar una nueva Ley de Hidrocarburos para atraer inversiones a Bolivia


Uno de los problemas identificados es la discrecionalidad en la contratación de personal, sin capacidad, sin conocimiento, con altos sueldos y que no hace nada atractivo. El único requisito es el carnet del partido, afirmó el analista energético Fernando Rodríguez.

Por Germaine Barriga Velarde
Instalaciones de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB). Foto: YPFB
Instalaciones de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB). Foto: YPFB

 

Fuente: Visión 360



Achicar Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), terciarizar muchos de los servicios que presta, sin que esto quiera decir privatizar, y una nueva Ley de Hidrocarburos que permita asumir decisiones concretas que hagan que Bolivia sea atractiva a las inversiones, son algunas de las sugerencias del analista energético Fernando Rodríguez ante la crisis de la empresa estatal.

En una entrevista con Visión 360, Rodríguez planteó que, además, debe haber racionalidad entre el precio de los hidrocarburos en el país, considerando la subvención establecida en el mercado interno frente a los precios en los mercados internacionales, debido a que no resultan atractivos para los posibles inversionistas.

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Para realizar todas estas tareas, planteó la necesidad de un gran acuerdo nacional entre todas las fuerzas políticas y la realización de un diálogo nacional que defina el rumbo energético del país. También planteó el retorno a la institucionalidad, el nombramiento del presidente de YPFB por dos tercios de votos en la Asamblea Legislativa y un programa sobre el tema hidrocarburífero.

El experto, además, sugirió que en esta difícil coyuntura que atraviesa el país, debido a la escasez de diésel y la gasolina de mala calidad, se asuman acciones inmediatas y de emergencia, como la firma de un contrato con los gobiernos de Brasil o Argentina para cambiar el gas por petróleo.

YPFB está produciendo empleos, lo que ya no produce es petróleo.

«Es necesario achicar Yacimientos, terciarizar muchos de los servicios que presta, sin que esto quiera decir privatizarla. Otra propuesta es la de aprobar una nueva Ley de Hidrocarburos, que sea impositiva, no declarativa y que permita tomar decisiones concretas para que Bolivia sea atractiva a la inversión extranjera y a la inversión nacional», dijo.

Yacimientos producía 63.000 barriles en 2014 y hoy en día produce 22.000 con suerte. En gas producía 60 millones de metros cúbicos y hoy en día entre 26 y 27 millones de metros cúbicos. “Prácticamente, en gas estamos a menos de la mitad y en líquidos estamos a un tercio de lo que producíamos hace escasamente siete u ocho años”, dijo.

De esos niveles de producción, la empresa estatal se encuentra en una situación difícil, debido al manejo discrecional con que se ha contratado a gente “política, sin capacidad, sin conocimiento, con sueldos altos, que no hacen nada atractivo”. El único requisito es tener carnet del partido. Entonces, ese es el primer gran detalle que hay que solucionar, afirmó. “La empresa está produciendo empleos, lo que ya no produce es petróleo”, afirmó.

Un tema central en este proceso es el precio de los hidrocarburos. “Por más que demos el 100% a las empresas y si el precio es un dólar o 96 centavos de dólar, como se vende a la planta de Urea en Cochabamba, por un decreto gracioso de Evo Morales, obviamente nadie va a venir, aunque le digan que le van a dar el 100% de la participación”, dijo.

Para Rodríguez, tiene que haber una racionalidad en el precio del mercado interno versus el precio del mercado externo, que ha disminuido. Recordó que antes, en el boom de los hidrocarburos, Bolivia tenía un 83% de mercado externo a precios de 10 y 12 dólares el millar. El mercado interno, a 1,05 dólar. Hoy en día, el mercado interno es el 52% y el mercado externo, el 48%.

Pero ese porcentaje está en función de una caída de la producción, además, de 60 millones a 27 millones. Entonces, en realidad, el mercado interno ha crecido vertiginosamente. El mercado externo prácticamente va a ir desapareciendo, explicó.

Por otro lado, consideró que el precio del mercado interno del petróleo, de 27 dólares, no cierra ningún negocio cuando el petróleo hoy en día está en 105 dólares en el mercado internacional. “Tenemos que poner precios racionales, precios que sean atractivos para poder participar con porcentajes que sean un porcentaje de algo, porque el 100 por ciento de cero es cero”, afirmó.

También se refirió a la liquidación de las regalías e IDH y a las participaciones a las empresas, la Policía, las Fuerzas Armadas, universidades, municipios y gobernaciones, que se liquidan al cambio de dólar de 6,96, cuando este tipo de cambio solamente existe en la imaginación del Banco Central, porque hasta el propio Gobierno ya sacó un dólar referencial que hoy en día está en 9,75.

Por ello, planteó que es necesario sincerar los precios, que es el factor central de cualquier política integral y estructural que permita salir de esta situación y recuperarse en reservas y producción.

Es necesario un acuerdo nacional

Sin embargo, para cumplir todas estas tareas, Rodríguez consideró que se requiere un gran acuerdo nacional, que todas las fuerzas políticas se pongan de acuerdo y que haya un gran diálogo nacional respecto al tema energético, que es la base fundamental de la economía de este país.

En esta coyuntura, lo que es urgente es mostrar resultados, y eso se hace con medidas claras, concretas, contundentes y estructurales, y eso no se va a poder hacer solo. El Gobierno no va a hacerlo solo; por más que ponga al más brillante ingeniero, cosa que no está haciendo: ha puesto a un ingeniero civil en Yacimientos y a una persona que se dedica al tema eléctrico como ministro de Hidrocarburos, afirmó.

También planteó la necesidad de corregir errores y volver a la institucionalidad, recuperándola a través de la designación de autoridades por dos tercios en la Asamblea, con gente capaz, pero con un programa y un proyecto que, según afirmó, “ni el Gobierno de Rodrigo, inclusive de la oposición, me atrevería a decir, tenía claro un proyecto o un programa para el tema hidrocarburos”.

Dijo que la expresidenta de YPFB, Claudia Cronenbol, podría haber sido una persona capacitada, pero se corrió la primera después de ver la triste realidad de Yacimientos: la burocracia, la incapacidad y la ineficiencia. Y eso, obviamente, pasa por un gran acuerdo nacional para estructurar completamente una empresa que es la base fundamental de la economía de este país.

Será un proceso largo e irá avanzando en la medida en que se asuman medidas concretas

Consultado sobre el tiempo en que se podrían ejecutar todas las tareas que planteaba, Rodríguez consideró que es un tema que va a ir avanzando y respondiendo a la gente en la medida en que se vayan tomando medidas concretas. Por ejemplo, la ley no va a arreglar; no es una varita mágica que va a solucionar todos los problemas de la noche a la mañana.

El tema exploratorio puede tardar entre 5, 10 o 15 años. Entonces, no es una respuesta rápida, pero tiene que haber orden, planificación y una ruta para que la sigamos todos. Y eso supone tener medidas de emergencia, que son para la coyuntura actual, y medidas a corto, mediano y largo plazo.

“Cuando hablo de emergencia, me refiero a qué es lo que tenemos que hacer en este momento para la crítica situación de colas en surtidores y la mala calidad de la gasolina. No es cierto. Deberíamos eliminar completamente, absolutamente, todos los intermediarios”, afirmó.

En ese sentido, consideró que lo que se necesita en esta difícil coyuntura y ante la emergencia nacional es un contrato con Brasil o con Argentina para cambiar el gas por petróleo, para utilizar el petróleo, refinarlo en la capacidad ociosa instalada en Bolivia, en Palmasola, en Santa Cruz, y en Gualberto Villarroel, en Cochabamba, y poder, ¿no es cierto?, garantizar la calidad y cantidad de los productos, como ha sucedido desde su fundación en 1936, hace 90 años.

Está absolutamente claro que hay una emergencia que está al margen de la ley; son decisiones que tiene que tomar el propio Gobierno, considerando que Bolivia le ha vendido a Brasil, en el mejor momento, un equivalente calórico en gas convertido a petróleo de 250.000 barriles por día.

Entonces, dijo que se puede firmar un contrato con el vecino país para entregar 85.000 barriles por día de gas equivalente a petróleo, en una transacción directa, sin intermediarios, sin corrupción y con absoluta transparencia.

“¿Cómo es posible que no tengamos la capacidad de hacer un trato con Brasil para que nos vendan 40.000 a 50.000 barriles por día, para completar la capacidad ociosa de nuestras refinerías y, lo que falta, que serán 10.000 o 15.000 barriles, comprar inclusive del propio Brasil, de Petrobras, la gasolina y el diésel de buena calidad?”, planteó.

El otro tema importante, a corto plazo, es una Ley de Hidrocarburos atractiva que permita empezar a hacer contratos con seguridad jurídica, con arbitraje internacional, volver al Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI) y hacer que, a partir de eso, las empresas retornen al país, dijo.

Lo que queremos, dijo, es que las empresas, las instituciones y el país en su conjunto sean eficientes en el uso energético y sean competitivos, tomando en cuenta que los países vecinos compran hidrocarburos a precio internacional. ¿Por qué motivo Bolivia no puede ser eficiente en comprar a precio internacional y hacer que las instituciones y empresas como Yacimientos resurjan de las cenizas en las que se encuentran en este momento? Porque, obviamente, así Yacimientos y el país no son viables.

Fuente: Visión 360