Álvaro Riveros Tejada
El bacrónimo o frase creada, para que sus iniciales formen la sigla YPFB, ha sido
utilizado para rotular la presente entrega, que deseamos dedicarla a la triste situación por la que esta empresa estatal viene atravesando, muy similar al drama del Dr. Víctor Frankenstein, un joven científico que, obsesionado con vencer a la muerte, crea un ser con partes de cadáveres y le da vida por medio de electricidad. Al ver su creación, se horroriza y lo abandona. La Criatura, inteligente y sensible, sólo quiere cariño, pero todos le temen por su aspecto. El rechazo lo convierte en monstruo y, a fin de vengarse, aprende a odiar y mata a los seres queridos de Víctor. Al final, creador y criatura se persiguen hasta el Ártico. Víctor muere agotado y la Criatura, arrepentida, desaparece en el hielo jurando suicidarse.
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Hace veinte años, parodiando el drama mencionado, un movimiento populista y
pseudo socialista, en aras de satisfacer sus más bajos instintos de robo y latrocinio, convirtió a YPFB en una simple empresa de compra y venta de gasolina, con una planilla de 8000 empleados, dejando de lado la verdadera misión, visión y objetivos que deben caracterizar a una real compañía del ramo, como ser: la exploración y el descubrimiento de nuevos pozos de petróleo y gas, dirigidos al desarrollo de nuestro poder energético.
Frente a tal situación, de justificada como preocupante reacción ciudadana, este pasado viernes, la Fiscalía especializada en delitos de corrupción, irrumpió en las oficinas de YPFB en Santa Cruz y La Paz con el objeto de investigar el alcance de los contratos con la multinacional TRAFIGURA, donde se detectaron «premios» por barril, sospechosamente elevados en comparación con gestiones anteriores.
Como producto de la indicada irrupción, el fiscal Aldo Mesa confirmó el secuestro de documentación clave relacionada con la estructura de precios acordada para la importación de combustibles básicos. Asimismo, luego de las declaraciones informativas de exgerentes, que ya fueron citados en calidad de testigos. no se descarta la ampliación de la investigación hacia altos directivos de YPFB,
Entretanto, el engendro creado por el masismo crece y, confabulado con los ilusos que lo crearon, permanece intacto en las entrañas del Estado Plurinacional, con la amenaza de llevarse consigo, ya no solo a la empresa del petróleo, sino al mismo gobierno de la nación y a todas sus instituciones.
La renuncia de Claudia Cronembold a la presidencia de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos, cuando habla de “arquitectura perniciosa” y “candados del Estado”, describe un sistema mafioso, diseñado para resistir cualquier intento serio de cambio. Motivos suficientes que coinciden con la dimisión de los demás funcionarios que siguieron ese mismo camino a tan pocos días de haber sido posesionados, lo que no admite duda alguna y confirma lo señalado líneas arriba. La empresa arrastra un daño estructural profundo, sostenido por mafias y que la mantienen en un estado de terapia intensiva.
Al concluir de pergeñar esta entrega, las grandes movilizaciones de avasalladores, interculturales, cocaleros y demás organismos improductivos del país, alistan sus bases para bloquear la nación entera y, aunque el presidente dice no temerles, estos “hermanos asalariados del narco” Ya Parecen el Frankenstein Boliviano.
