Tras 20 años de estudio, revelan detalles del enigmático “perro fantasma” en Bolivia


Un estudio de más de dos décadas logró reunir miles de registros del esquivo perro de orejas cortas, una especie clave que depende de bosques intactos para sobrevivir.

Bolivia revela los secretos del “perro fantasma” tras 20 años de estudio. Foto: cortesía Guido Ayala & María Viscarra/WCS Bolivia.

Bolivia revela los secretos del “perro fantasma” tras 20 años de estudio. Foto: cortesía Guido Ayala & María Viscarra/WCS Bolivia.

Fuente: Red Uno



Durante años fue casi un mito. Hoy, el llamado “perro fantasma” comienza a revelar sus secretos. Un estudio de más de dos décadas logró reunir más de 4.600 imágenes de este enigmático cánido amazónico, considerado uno de los carnívoros más difíciles de observar en Latinoamérica.

Se trata del Atelocynus microtis, también conocido como perro de orejas cortas o perro del Amazonas, una especie única por su comportamiento esquivo y sus adaptaciones al bosque tropical.

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Un habitante del bosque profundo

La investigación, difundida por Mongabay y liderada por expertos como Robert Wallace, confirma que este animal depende casi exclusivamente de bosques amazónicos intactos, evitando áreas abiertas o de transición.

En Bolivia, su presencia se concentra en regiones del norte de La Paz, Pando, Beni y el norte de Santa Cruz, principalmente en zonas por debajo de los 750 metros de altitud.

“Es una especie de bosque. Lo que más busca es cobertura continua y evita espacios abiertos”, explicó Wallace.

20 años de seguimiento silencioso

Entre 2001 y 2024, investigadores realizaron 34 muestreos con cámaras trampa, obteniendo 594 registros independientes que permitieron conocer mejor su comportamiento.

Las imágenes revelan a un animal de perfil bajo, patas cortas, orejas pequeñas y pelaje oscuro, con una característica única: patas parcialmente palmeadas, similares a las de un pato, una rareza entre los cánidos.

Aunque puede moverse de noche, la mayoría de registros muestran que es activo durante el día y al amanecer o atardecer.

Un animal difícil de ver

A pesar de los avances tecnológicos, observarlo directamente sigue siendo un desafío.

“Es muy nervioso, tiene un olfato muy desarrollado y evita a las personas”, explicó Wallace.

Otros especialistas, como la investigadora Renata Leite Pitman, coinciden en que se trata de una especie extremadamente tímida y poco estudiada.

Clave para la conservación

El estudio también deja un mensaje claro: la supervivencia del perro fantasma depende de la conservación de grandes extensiones de bosque.

Los datos muestran que su presencia es mayor en áreas protegidas y territorios indígenas, lo que refuerza la importancia de estos espacios para la biodiversidad.

Un depredador único

Este cánido puede medir entre 70 y 100 centímetros, pesar hasta 10 kilos y alimentarse de anfibios, peces, reptiles e incluso frutas. Además, es la única especie de su género, lo que lo convierte en un animal aún más especial.

Un misterio que empieza a revelarse

Lo que antes era apenas un rumor en la selva, hoy comienza a tomar forma gracias a la ciencia.

El “perro fantasma” sigue siendo esquivo… pero ya no invisible.