El panorama en la terminal de la Llajta refleja uno de los daños que provocan las medidas de presión de los sectores sociales que son: turistas perjudicados que pensaban gastar dólares en el país al conocer sus riquezas, pero que ahora ven cómo los bloqueos les cambian los planes y empañan su experiencia boliviana.
eju.tv / Video: Bolivia Tv
Los turistas que los bloqueadores no ven. Un ciudadano alemán que tenía previsto visitar La Paz permanece retenido en la Terminal de Buses de Cochabamba debido a la suspensión de viajes ocasionada por los bloqueos instalados por sectores sociales. Según un reporte de Bolivia Tv, las salidas hacia la Sede de Gobierno siguen paralizadas y afectan no solo a los viajeros nacionales sino también a turistas extranjeros que llegaron al país con la ilusión de conocer sus principales atractivos.
Desde la terminal cochabambina, una periodista preguntó al turista alemán si La Paz era su próximo destino y cuándo pensaba partir. “Sí, estaba viajando a La Paz. Sí, yo iba a La Paz”, respondió el germano y agregó que una autoridad de la terminal le informó que persisten los bloqueos en las carreteras y que no es posible llegar a la urbe de La Paz. Ante la consulta sobre qué lugares pensaba visitar, el turista señaló: “El lago (Titicaca), Copacabana y la ciudad (de La Paz)”.

Visiblemente cansado y frustrado, el visitante europeo explicó que ahora evaluaba cambiar sus planes: “Ahora, no sé, pienso ir a Oruro y ver cómo puedo llegar desde ahí, o me voy a quedar una noche más acá”, manifestó. La incertidumbre sobre las vías bloqueadas lo obliga a modificar su ruta turística, mientras el tiempo en Bolivia se le agota.
=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas
“¿Cuántos días te quedas en Bolivia?”, preguntó la periodista. “Hasta el próximo sábado”, respondió el alemán, antes de despedirse. El panorama en la terminal de la Llajta refleja uno de los daños que provocan las medidas de presión de los sectores sociales que son: turistas perjudicados que pensaban gastar dólares en el país al conocer sus riquezas, pero que ahora ven cómo los bloqueos les cambian los planes y empañan su experiencia boliviana.