Bolivia apunta ahora a desmontar la estructura financiera y criminal que sostuvo a Marset en la región


El viceministro Ernesto Justiniano destacó desde Washington que el trabajo conjunto con Estados Unidos, Brasil y otros países permitió fortalecer investigaciones y resultados contra organizaciones vinculadas al narcotráfico.

El viceiministro Ernesto Justiniano (derecha) y el director nacional de la FELCN, Frans William Cabrera. Foto: VDSSC

eju.tv / Audio: Panamericana



El viceministro de Defensa Social y Sustancias Controladas consolidó en Washington una nueva agenda de cooperación internacional orientada al fortalecimiento institucional, intercambio de inteligencia y lucha coordinada contra estructuras criminales vinculadas al narcotráfico y al crimen organizado transnacional.

El viceministro Ernesto Justiniano informó que, la representación nacional de la que también es parte el director de la Fuerza Especial de Lucha contra el Narcotráfico (FELCN), Frans William Cabrera, desarrolla reuniones de alto nivel con autoridades de la DEA y otros organismos para fortalecer la cooperación antidroga y consolidar mecanismos regionales de coordinación. “Hemos sido invitados por la DEA a una visita acá en Washington”, afirmó la autoridad.

=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas

Justiniano explicó en una entrevista con radio Panamericana que el trabajo se concentra en investigaciones relacionadas con estructuras criminales, logística internacional, lavado de activos, tráfico de precursores químicos y financiamiento ilícito. “El tema central ha sido Sebastián Marset, pero no la persona ya, sino la estructura, la organización”, sostuvo.

La autoridad destacó que Bolivia fortaleció sus vínculos de cooperación con países del Cono Sur y organismos internacionales especializados. “Hemos mejorado los lazos con Europa, con Paraguay, Brasil, Uruguay y Argentina”, afirmó. Remarcó además que la coordinación internacional permitió avanzar en investigaciones y operativos conjuntos. “Esto es un tema de trabajo transnacional”, señaló en relación a la lucha antidrogas.

El Viceministerio confirmó que uno de los objetivos prioritarios es fortalecer las capacidades tecnológicas y operativas mediante la cooperación internacional. Entre las áreas identificadas figuran el análisis de información digital, el seguimiento de criptomonedas, el equipamiento tecnológico, el fortalecimiento logístico y la capacitación especializada.

“La estructura, la organización, no solamente la parte de narcóticos, sino también todo lo que estaba alrededor de Sebastián Marset, todo lo que es la logística, todo lo que son criptomonedas, todo lo que son transacciones, precursores químicos, es decir, todo lo que hacía, apoyaba a que la droga se produzca y se transporte en la región y fuera de esta región, me refiero a lo que es el cono sur”, fundamentó.

Cabrera y Justiniano delante del Capitolio. Foto: VDSSC

Resultados operativos

El viceministro presentó también un balance de resultados alcanzados durante los primeros meses de gestión del gobierno de Rodrigo Paz. Recordó que Bolivia logró más de 320 fábricas destruidas, alrededor de 13 toneladas de cocaína incautadas, más de 280 toneladas de marihuana decomisadas y más de 60 personas capturadas vinculadas a redes criminales investigadas, entre otros frutos. “Estamos logrando resultados”, afirmó Justiniano.

La autoridad remarcó que Bolivia avanza también en cooperación regional para fortalecer controles sobre sustancias químicas y estructuras financieras del narcotráfico. “Si no hay precursores, no hay cocaína”, sostuvo, para lueho hace hincapié en que el objetivo es afectar las capacidades económicas de las organizaciones criminales. “Si no llegamos a destruir la estructura financiera económica, el crimen se reconstruye”, subrayó.

Justiniano destacó que la actual agenda internacional refleja una nueva etapa de coordinación regional y fortalecimiento institucional para enfrentar estructuras criminales transnacionales. Bolivia apunta ahora a consolidar aspectos fundamentales como la cooperación, inteligencia y acciones sostenidas para combatir no solo el tráfico de drogas, sino también las redes económicas y logísticas que sostienen al crimen organizado.