La Policía desplegó más de 2.500 efectivos en La Paz y El Alto tras la jornada violenta del lunes. El Gobierno anticipó acciones judiciales contra manifestantes y dirigentes vinculados a los destrozos y descartó, por ahora, un estado de sitio.
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El comandante nacional de la Policía, Mirko Sokol, confirmó que existen informes sobre un nuevo intento de movilización hacia la sede de Gobierno y advirtió que se actuará con mayor contundencia para evitar otro episodio de violencia.
“Tenemos los reportes de que va a haber nuevamente movilizaciones que van a volver a bajar a la ciudad, pero esta vez vamos a actuar de otra manera”, afirmó la autoridad policial a radio Panamericana y pidió además a la población registrar con fotografías y videos a quienes cometan actos vandálicos para facilitar su identificación y procesamiento penal.
Según Sokol, más de 2.500 efectivos policiales fueron desplegados para resguardar el orden en ambas ciudades. La instrucción, dijo, es intervenir contra cualquier persona que incurra en hechos de violencia durante manifestaciones que, remarcó, deberían desarrollarse de forma pacífica.
“El que comete un delito tiene que responder ante la justicia”, sostuvo.
El ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, endureció el tono y anunció acciones judiciales no solo contra los detenidos, sino también contra dirigentes a quienes responsabiliza por la escalada del conflicto.
“Hemos vivido una jornada lamentable de agresión a ciudadanos, periodistas, policías y bienes públicos. Hubo más 100 detenidos y muchos de ellos serán llevados ante la justicia, como también sus dirigentes”, afirmó.
La autoridad aseguró que durante la noche del lunes se realizó una evaluación conjunta con la Policía y las Fuerzas Armadas para ajustar la estrategia de contención. Aunque descartó de momento la declaratoria de estado de excepción, confirmó el incremento de la presencia policial y militar en puntos estratégicos de La Paz y sectores de El Alto.
“No vamos a dejar en la impunidad estos actos. Se tomarán medidas duras y estrictas”, enfatizó.
La jornada del lunes estuvo marcada por escenas de alta tensión en La Paz, con grupos movilizados que protagonizaron enfrentamientos con la Policía, daños a infraestructura pública, ataques a vehículos particulares y agresiones a transeúntes. Entre los hechos más delicados figura el ataque contra efectivos policiales que intentaban resguardar instalaciones del teleférico.
El Gobierno sostiene que los disturbios no respondieron a una protesta convencional, sino a una acción coordinada con fines desestabilizadores en medio del conflicto político y social que atraviesa el país.
