El viceministro de Defensa Social asegura que la lucha antidroga no se detiene pese a los conflictos sociales y revela operativos en rutas, fábricas clandestinas, recintos penitenciarios y aeropuertos, que permitieron en los últimos días la incautación de más de 180 kilos de cocaína y la destrucción ocho fábricas de droga.

Pese a que Bolivia permanece tensionada por bloqueos, marchas y conflictos políticos en el occidente del país, el viceministro de Defensa Social y Sustancias Controladas, Ernesto Justiniano Urenda, aseguró que la lucha contra el narcotráfico continúa activa en todo el territorio nacional y advirtió que las organizaciones criminales operan utilizando múltiples rutas, estructuras y mecanismos logísticos.
“Hay tareas del Estado que no pueden detenerse. La lucha contra el narcotráfico es una de ellas”, afirmó Justiniano mediante una publicación oficial difundida este miércoles en sus redes sociales en la que sostiene que, paralelamente a las tareas de seguridad y control de conflictos sociales, la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN) mantiene operativos permanentes en distintos puntos del país.
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Asimismo, resaltó que desde el Viceministerio de Defensa Social y Sustancias Controladas también se impulsó una agenda internacional en Washington para fortalecer la cooperación contra el narcotráfico y el crimen organizado. “Son dos frentes de una misma tarea: acción operativa dentro del país y coordinación internacional frente a un delito que no reconoce fronteras”, señaló.
Justiniano detalló que durante los últimos días las unidades antidroga ejecutaron intervenciones en Santa Cruz, Cochabamba, La Paz, Beni, Pando, Tarija y Oruro, que abarcó rutas, aeropuertos, controles urbanos, recintos penitenciarios y fábricas clandestinas.
Entre los casos que destacó la autoridad figuran el hallazgo de cocaína líquida camuflada en cajas que tenían destino internacional desde el aeropuerto de Viru Viru, centros de acopio de cocaína base y clorhidrato en Puerto Quijarro, además de fábricas de elaboración de droga destruidas en el Chapare.

También mencionó casos de droga escondida en vehículos, encomiendas y cargas, así como intentos de ingreso de sustancias controladas a recintos penitenciarios. “El narcotráfico no opera de una sola forma. Usa rutas, aeropuertos, encomiendas, inmuebles, cárceles, fronteras y personas”, puntualizó el Zar antidrogas boliviano.
Según el balance oficial presentado por el viceministro, durante los últimos días la FELCN logró secuestrar más de 180 kilos de cocaína entre clorhidrato, cocaína base y droga líquida convertida. Además, fueron incautados más de 219 kilos de marihuana y más de 1.900 comprimidos psicotrópicos, se destruyeron ocho fábricas de elaboración de cocaína y se incautaron vehículos, celulares, inmuebles y otros elementos vinculados a las investigaciones.
Las operaciones incluyeron además tareas ejecutadas por el Grupo Especial de Control de Coca (GECC), que retuvo hoja de coca en distintos operativos. “Estos resultados muestran una realidad clara: el narcotráfico no opera de una sola forma. Por eso la respuesta también debe ser integral”, enfatizó el alto funcionario gubernamental.
Por ello, el viceministro sostuvo que el objetivo de las operaciones ya no es únicamente decomisar droga, sino desarticular completamente las estructuras criminales, para afectar la integralidad del negocio ilícito. “No se trata solo de incautar. Se trata de intervenir la estructura completa del crimen”, en alusión a la estrategia antidroga del Gobierno que apunta a combinar inteligencia, control territorial, cooperación internacional y presencia sostenida del Estado.

Washington y cooperación internacional
El viceministro resaltó uno de los ejes fundamentales en la política antidrogas de la actual gestión ya que, mientras la FELCN desarrollaba operativos en Bolivia, desde el Viceministerio se impulsó paralelamente una agenda internacional en Washington orientada a fortalecer mecanismos de cooperación contra el narcotráfico y el crimen organizado.
Las reuniones incluyeron contactos con autoridades estadounidenses y organismos vinculados a tareas de inteligencia e interdicción. Justiniano insiste desde hace semanas en que Bolivia atraviesa una nueva etapa de coordinación regional e internacional frente a estructuras criminales vinculadas al narcotráfico, lavado de activos y tráfico de sustancias químicas.
En consecuencia, el viceministro aseveró que el Estado mantendrá operaciones simultáneas en distintos frentes pese a la conflictividad social y política que vive actualmente el país.