Autoridades inspeccionan botadero de Quillacollo y evalúan acciones contra la contaminación hídrica


Cochabamba. Tras verificar la afectación de acuíferos subterráneos en Cotapachi, la Gobernación emitirá un informe técnico con recomendaciones.

 

Fuente: Red Uno



Milen Saavedra

Una inspección multisectorial de emergencia en el botadero de Cotapachi encendió las alarmas ambientales en el departamento. Representantes de la Gobernación de Cochabamba, la Alcaldía de Quillacollo y comunarios de la zona verificaron in situ la gravedad de la situación en el vertedero, confirmando daños severos a los recursos hídricos de la región.

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El secretario de Medio Ambiente de la Gobernación, Oscar Céspedes, fue tajante al describir el panorama tras la revisión aérea y terrestre: «Realmente se evidencian situaciones que están complicando la situación ambiental. Vemos flujos de agua contaminada que están afectando a los acuíferos subterráneos, como también a la parte superficial. Y si vemos vía aérea, tenemos contaminación».

Ante la gravedad del hallazgo, Céspedes anunció que el equipo técnico de la Gobernación complementará los trabajos de campo para emitir un informe oficial definitivo. Este documento técnico establecerá las conclusiones, recomendaciones y acciones inmediatas para mitigar los impactos ambientales en Cotapachi, atendiendo el reclamo de los comunarios locales, quienes exigen el cumplimiento estricto de las normas ambientales vigentes.

Por su parte, el alcalde de Quillacollo, Luis Santa Cruz, explicó que la inspección surgió a iniciativa de la Gobernación tras reuniones previas con los pobladores de la zona.

«Estamos en el botadero de Cotapachi habiendo cumplido con la inspección. Nos estamos retirando para hacer una evaluación de todo lo que ha acontecido ahora y tomar cartas en el asunto», manifestó la autoridad municipal.

Manfred Reyes Villa cuestiona los botaderos a cielo abierto y propone la industrialización metropolitana.

La crisis de la basura en Cotapachi coincide con un nuevo pronunciamiento del alcalde de Cochabamba (Cercado), Manfred Reyes Villa, quien defendió la gestión de residuos en su municipio y cuestionó las prácticas de las regiones vecinas.

Reyes Villa aseguró que el tema de la basura está resuelto en el Cercado gracias al inicio de la primera fase de tratamiento de residuos sólidos, y criticó duramente que municipios como Quillacollo y Colcapirhua continúen desechando su basura en botaderos a cielo abierto. En ese sentido, sugirió que la empresa «CINVA» podría presentarse como una alternativa viable para estas comunas.

El alcalde cochabambino enfatizó que la solución real pasa por unificar esfuerzos, argumentando que la industrialización no es viable de forma aislada debido a los altos costos y al volumen de residuos requerido.

«Ninguna alcaldía ahorita podría industrializar por sí sola —ni Quillacollo, ni Colcapirhua, ni el Cercado— porque se necesita una fuerte inversión privada. Además, ellos no podrían industrializar con 120 o 150 toneladas. Quillacollo y Colcapirhua generan entre 80 y 100 toneladas. Requieren necesariamente la basura del Cercado para lograr inversiones para una industrialización», afirmó Reyes Villa.

El conflicto de límites y el fallo agroambiental

Respecto a las demandas surgidas en Colcapirhua y Quillacollo que exigen la clausura de la planta de tratamiento —ubicada en una zona de disputa tripartita—, Reyes Villa se mostró escéptico: «Vamos a ver si lo logran. Puede quererlo un grupo de gente, ¿pero qué van a hacer? ¿Dónde van a industrializar la basura? Ya estarían en contra de la ley, y eso es complicado».

Finalmente, el burgomaestre se refirió a la determinación del Tribunal Agroambiental sobre el botadero de K’ara K’ara, aclarando que el proceso se está socializando con los comunarios y explicando que se requiere seguir recibiendo basura para poder ejecutar técnicamente el cierre definitivo de dicho predio.