Corredor humanitario trata de ingresar alimentos y vituallas a La Paz después de 23 días de bloqueos


Un contingente escoltado por efectivos policiales y militares trata de ingresar este viernes a la sede de Gobierno con cisternas de oxígeno medicinal, alimentos y vituallas, en medio del cerco y los bloqueos que afectan al occidente del país desde hace más de tres semanas.

El convoy que es resguardado por policías y militares. Foto: urgente.bo

eju.tv



Luego de 23 días de bloqueos y restricciones en las rutas hacia el occidente del país, un corredor humanitario trata de ingresar este sábado oxígeno medicinal, alimentos y vituallas hacia la ciudad de La Paz, en un operativo coordinado entre la Policía Boliviana, las Fuerzas Armadas y otras instituciones estatales cuyos efectivos tuvieron que hacer uso de agentes químicos para pasar los cercos en la ciudad de El Alto

El convoy ingresó escoltado por efectivos policiales y militares, en medio de un operativo de seguridad desplegado para garantizar el abastecimiento a las ciudades de La Paz y El Alto. El operativo es resguardado por efectivos policiales y miliatres en medio del cerco y los bloqueos instalados en rutas estratégicas del occidente del país.

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La caravana avanza escoltada por contingentes policiales y militares a través de rutas críticas que durante las últimas semanas permanecieron bloqueadas por sectores movilizados que exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz Pereira y cambios en la política económica del Gobierno.

Entre la carga transportada se encontraban cisternas de oxígeno medicinal destinadas principalmente a hospitales y centros de salud de La Paz y El Alto, además de alimentos de primera necesidad y vituallas para abastecer mercados y sectores afectados por la interrupción del transporte terrestre.

El ingreso del corredor humanitario se produce luego de reiteradas alertas de hospitales, médicos y autoridades sanitarias sobre el riesgo de desabastecimiento de oxígeno e insumos esenciales debido a los bloqueos instalados principalmente en el altiplano paceño y rutas de Cochabamba.

Durante los últimos días, familias paceñas enfrentaron además problemas crecientes para acceder a productos básicos, mientras en varias sucursales de Emapa se registraron largas filas en busca de arroz, azúcar, aceite y otros alimentos.

El despliegue fue coordinado entre instituciones del Estado, comandos policiales y unidades militares encargadas de garantizar la transitabilidad y seguridad del convoy. Las fuerzas del orden reforzaron además puntos estratégicos de ingreso a La Paz y El Alto para evitar nuevos bloqueos o ataques contra los vehículos que transportaban ayuda humanitaria.

El Gobierno había advertido en jornadas anteriores que la prioridad era garantizar el abastecimiento de alimentos, combustible y oxígeno medicinal para evitar una crisis mayor en la sede de Gobierno. El ingreso del corredor humanitario ocurre en medio de más de tres semanas de conflicto social y político que mantienen a La Paz parcialmente aislada del resto del país.

Sectores afines al evismo, organizaciones sindicales y grupos campesinos mantuvieron medidas de presión con bloqueos y marchas bajo demandas económicas y pedidos de renuncia presidencial. Mientras tanto, sectores productivos, empresariales y ciudadanos comenzaron también a movilizarse contra los bloqueos y el desabastecimiento, alertando sobre las pérdidas económicas y el impacto sobre la población civil.