Beni se asfixia entre rutas cerradas y pérdidas millonarias


Federación de Ganaderos del Beni alertó que los bloqueos y la crisis política golpean la economía beniana, frenan el abastecimiento y provocan pérdidas superiores a Bs 150 millones en la actividad ganadera.

Beni se asfixia entre rutas cerradas y pérdidas millonarias

Fuente: El Deber



Por César del Castillo

 

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El camión nunca llegó. Quedó detenido en alguna carretera bloqueada entre el occidente y el oriente del país, mientras en Trinidad comenzaban a escasear verduras, frutas y aceite. En los corrales del Beni, entretanto, el ganado seguía esperando un destino que no llega. La escena, repetida en distintas provincias del departamento, refleja cómo la crisis política y los bloqueos dejaron de ser un problema distante para convertirse en una amenaza directa sobre la economía y la vida cotidiana de miles de familias benianas.

“El Beni está bloqueado”, resumió Fernando Boehme Mercado durante una entrevista en el programa Influyentes. La frase no fue una exageración retórica. Según el dirigente ganadero, las restricciones en las rutas hacia La Paz y Santa Cruz cortaron el flujo de alimentos, combustible y mercancías esenciales para el departamento.

El impacto económico ya tiene cifras concretas. La Federación de Ganaderos del Beni calcula pérdidas cercanas a los Bs 150 millones por el freno al traslado de ganado y carne hacia los principales mercados del país. A ello se suma otro golpe para el transporte pesado, con alrededor de Bs 1 millón en pérdidas debido a vehículos paralizados y operaciones detenidas.

Pero detrás de los números aparece un problema más profundo: el aislamiento estructural del departamento. Boehme recordó que el Beni depende casi por completo de dos grandes conexiones terrestres, una hacia Santa Cruz y otra hacia La Paz. Cuando ambas rutas se bloquean, el abastecimiento se paraliza.

“Si el camino a La Paz está bloqueado y Santa Cruz también, no tenemos ingresos ni de combustible ni de alimentos”, explicó el dirigente. La consecuencia ya comenzó a sentirse en mercados y hogares, donde productos básicos empezaron a faltar o a encarecerse.

El presidente de Fegabeni incluso volvió a poner sobre la mesa una vieja postal de la precariedad logística beniana: los puentes aéreos para el transporte de carne. Aunque reconoció que esa alternativa sigue siendo posible, aclaró que depende de decisiones gubernamentales y de disponibilidad de aeronaves.

En medio de la emergencia, Boehme lanzó además una reflexión estratégica. Consideró que la crisis vuelve a demostrar la necesidad de una conexión más sólida con Brasil, país ubicado a poco más de 300 kilómetros de Trinidad. “Necesitamos comunicarnos con Brasil para tener otras posibilidades”, sostuvo.

El tono del dirigente se endureció cuando habló de los bloqueos. Los calificó como “un acto criminal” y cuestionó que se impida el ingreso de alimentos y combustibles a la población civil. Incluso comparó la situación con escenarios de guerra, donde suelen habilitarse corredores humanitarios para abastecimiento y evacuación de enfermos.

En ese contexto, pidió al Gobierno asumir decisiones urgentes para garantizar la circulación y el funcionamiento del país. “Si es necesario un estado de sitio o mover la acción militar para el beneficio de la mayoría, yo creo que tiene que tomar esas determinaciones”, afirmó.

Mientras tanto, en el Beni, la incertidumbre sigue creciendo. Porque detrás de cada bloqueo no solo hay carreteras cerradas. También hay familias esperando combustible, productores frenados, mercados vacíos y una región que vuelve a sentir que su aislamiento pesa más cuando el país entra en crisis.