Las empresas esperan que sus unidades logren abastecerse antes de vender pasajes, mientras los pasajeros enfrentan retrasos e incertidumbre.
La falta de diésel golpea la operación de los buses interdepartamentales en la Terminal Bimodal de Santa Cruz de la Sierra. Las empresas aseguran que las largas filas en los surtidores retrasan la salida de las unidades, reducen la oferta de pasajes y obligan a los pasajeros a esperar hasta que los vehículos logren abastecerse.
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Un vendedor de boletos explicó a EL DEBER que los choferes deben dedicar varias horas, e incluso días, a conseguir combustible, reduciendo el tiempo disponible para descansar y realizar el mantenimiento de las unidades. A esto se suma una caída en las ventas, debido a que no todos los buses pueden salir en los horarios habituales.
«En estos momentos deberíamos estar ya vendiendo pasajes para la noche, pero tenemos que esperar a que carguen combustible para poder vender los pasajes y, a veces, a la gente eso le molesta. Habilitamos la venta de pasajes a las 11:00 o al mediodía. Cuando vendemos los pasajes, la gente que no compró vuelve y se molesta», explicó.
Según detalló, las empresas deben esperar la confirmación de que cada unidad (bus) logró cargar diésel antes de habilitar la venta de sus pasajes. Por ello, la cantidad de buses disponibles varía de acuerdo con el abastecimiento conseguido durante la jornada. «Hay otros que están haciendo filas y, como le digo, van cargando y vamos habilitando los buses», indicó.
Salidas se reducen hasta en 50%
Otra empresa que opera en la Terminal Bimodal señaló que la escasez de diésel redujo aproximadamente en 50% la salida de sus buses. Hasta la mañana de este miércoles, varias de sus unidades todavía permanecían a la espera de conseguir combustible.
El problema, explicó, no se limita a una jornada. Las extensas filas en los surtidores pueden obligar a los conductores a permanecer hasta dos días esperando para abastecerse, lo que termina afectando la programación de los viajes.
«Primero tiene que haber diésel en la flota y recién podemos habilitar la planilla para poder vender pasajes. Hay bastante demanda de pasajeros«, apuntó.
Esta situación también modifica la dinámica habitual de la Terminal Bimodal cruceña. Durante la mañana de este miércoles, solo algunas flotas realizaban sus salidas diurnas, mientras otras empresas todavía no habilitaban la venta de pasajes debido a que esperaban confirmar si sus unidades conseguirían combustible.
La menor disponibilidad de buses genera incertidumbre entre los pasajeros, que deben esperar la confirmación de las salidas o buscar otras alternativas para trasladarse hacia diferentes regiones del país.
El desabastecimiento de diésel, además, mantiene a los transportistas en largas filas y afecta la programación normal de los viajes, mientras las empresas intentan mantener sus servicios pese a la reducción de unidades disponibles.
