Colombia, Honduras y Ecuador están atravesando crisis de desplazamiento de población que se encuentran entre las más importantes del mundo. Además, son consideradas «crisis olvidadas», denuncia el Consejo Noruego para los Refugiados (NRC) en su informe anual. Entrevistamos a Stine Paus, directora regional para América Latina de esta ONG.

La lista de crisis de desplazamiento a nivel mundial está encabezada por dos países africanos: Sudán y la República Democrática del Congo. A continuación se ubican Colombia, Honduras y Ecuador. ¿Cuál es la situación específica en América Latina?
«Estamos hablando de más de 10 millones de personas desplazadas en las Américas, una cifra elevada a nivel global que incluye refugiados y desplazados internos», dice Stine Paus, directora regional para América Latina del NRC a RFI.
«Colombia presenta las cifras más altas de la región. En 2025, alrededor de 1.6 millones de personas se vieron afectadas por el conflicto en ese país. Con los datos que tenemos, se puede afirmar que al menos 300,000 personas han sido desplazadas en Ecuador en los últimos años. En Honduras, más de 400,000 personas han sido desplazadas en algún momento de sus vidas debido a la violencia. Estas cifras son, sin duda, muy alarmantes», agrega.
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Según el Consejo Noruego para los Refugiados, el crimen organizado y los grupos armados explican gran parte de este fenómeno. Las poblaciones son víctimas de amenazas, reclutamiento forzado y violencia. Sin embargo, estas crisis de desplazamiento en Colombia, Honduras y Ecuador figuran entre «las más olvidadas» del mundo, denuncia el NRC.
«Son crisis olvidadas en el sentido de que reciben muy poca atención mediática, así como escasa atención internacional, política y financiera. Se requiere apoyo internacional para atender las necesidades humanitarias resultantes del desplazamiento, y esta financiación es actualmente muy baja. El promedio de financiamiento para estos tres países es solo del 15% de lo que se necesita», subraya.
A nivel global, la financiación para enfrentar crisis humanitarias está disminuyendo. Sin embargo, esta ONG advierte que la distribución de recursos no está necesariamente basada en las necesidades, sino en intereses políticos. Por ello, buscan visibilizar las crisis que requieren atención urgente, pero que no reciben suficiente cobertura. Stine Paus menciona el caso de Ecuador.
«Los países europeos han dirigido una parte significativa del apoyo hacia las crisis más cercanas geográficamente. Esto, combinado con la reducción de fondos de los Estados Unidos, tiene como efecto que las crisis en América Latina sean menos atendidas. En la región, Ecuador es un caso importante. Este país no ha sido priorizado últimamente por los fondos humanitarios de Estados Unidos, a pesar de que las necesidades humanitarias están aumentando», concluye.