Las protestas también influirán en la siembra de la campaña de invierno. Se prevé una reducción de hasta 15.000 hectáreas a escala nacional.
Por eju.tv / La Paz / Video: ATB
Como consecuencia de los bloqueos, más de 34.000 toneladas están paradas en almacenes y silos y no pueden llegar a los mercados del país, informó el representante de la Asociación Departamental de Productores de Arroz del departamento del Beni, David Pérez.
Junto con Santa Cruz, Beni es uno de los principales productores de arroz del país.
“Esto ya es insostenible. Tenemos perjuicio, uno porque no hemos podido mover cantidades de arroces que normalmente se distribuyen a nivel nacional, alrededor de unas 34 mil toneladas que no han podido salir a la zona donde están bloqueadas y obviamente eso tiene paralizado a la industria, al transporte, a los productores”, lamentó el directivo.
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En declaraciones a ATB, Pérez advirtió que las consecuencias del bloqueo de caminos, que ya lleva 46 días, no solo se sentirán en la actualidad, con el desabastecimiento en algunas regiones, sino hasta en el próximo año porque no se garantizará el suministro pues toda la cadena de producción está paralizada.
De acuerdo con el representantes, desde hace más de 40 días los “depósitos están llenos de arroz, pero no pueden salir”.
Granos de arroz en un puesto de venta. Foto: Archivo El Deber
“Todo está bloqueado, no hay transporte, y bueno, eso es una afectación directamente al productor, porque hoy por hoy la cadena se encuentra paralizada y como productores también estamos parados”, reprochó.
En esta jornada, la 46 de las protestas de la Central Obrera Boliviana (COB), la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) reportó 50 rutas obstaculizadas, de las cuales 20 están en La Paz y 17 en Cochabamba.
La COB aún no definió si mantendrá o no las medidas de presión; en tanto, la Central Obrera Departamental (COD) de Cochabamba instó a la dirigencia a dialogar con las autoridades del Gobierno para encontrar una solución al conflicto.
Al igual que todas las actividades económicas, la producción de arroz tiene un calendario definido que no se puede alterar.
Pérez dijo que las protestas afectarán el inicio de la siembra, previsto para “los primeros días de julio y estamos muy retrasados”. “Eso va a reducir alrededor de unas 10.000 a 15.000 hectáreas a nivel nacional porque no podemos llegar con insumos, no podemos llegar con diésel, agroquímicos, fertilizantes y esto retrasa y el ciclo de cultivo no espera”, explicó.
Por esta situación, dijo, se tendrá que esperar a la siembra de octubre y noviembre, que es la campaña más grande.
