El paro indefinido de los trabajadores de EMAO ha provocado la acumulación masiva de residuos en la ciudad de Oruro, lo que provoca un grave problema sanitario y ambiental.
eju.tv / Video: Radio Fides
Los trabajadores de la Empresa Municipal de Aseo Oruro (EMAO) iniciaron un paro indefinido y exigen la destitución del gerente y de tres directoras del área administrativa, técnica y legal, tras denunciar que el alcalde Iván Quispe incumplió los acuerdos pactados la semana pasada. Como consecuencia de la medida, la ciudad de Oruro amaneció inundada de basura en calles y avenidas.
“Se ha amanecido con un paro de brazos caídos, el cual se ha determinado el día de anoche, principalmente por el incumplimiento que ha tenido nuestra primera autoridad (el alcalde Quispe), en los convenios que se ha llevado el día martes 9 de junio”, detalló el representante de los trabajadores de aseo, Óscar Condori.

El dirigente agregó que el compromiso asumido por el alcalde la semana pasada era que los trabajadores del aseo suspendieran sus medidas de presión desde el día miércoles y así se pueda separar a estos funcionarios de EMAO, caso que fue incumplido.
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“Creyendo en la buena fe de nuestro alcalde, hemos esperado pacientemente que en esos tres días se nos pueda dar la respuesta como se ha comprometido en la destitución de las dos autoridades que estaban en la empresa”, dijo.
Asimismo, Condori complementó que hasta el día de hoy no se ha cumplido ninguno de los compromisos asumidos en su momento, y que la molestia radica precisamente en esa situación.
“El alcalde se comprometió con su grupo de trabajadores para que pudiéramos persuadir a nuestros compañeros de que no se ejecutara el paro. Dentro de los pedidos estaba la destitución del gerente y de las tres directoras de áreas: la jefa administrativa, la jefa técnica y la asesora legal”, detalló el dirigente.
El paro indefinido de los trabajadores de EMAO ha provocado la acumulación masiva de residuos en la ciudad de Oruro, lo que provoca un grave problema sanitario y ambiental. Los manifestantes advierten que mantendrán la medida hasta que el alcalde Quispe cumpla con lo pactado y se proceda a la remoción de las autoridades cuestionadas.