Aunque algunos puntos comienzan a despejarse, empresarios y analistas coinciden en que el mayor desafío será recuperar la producción, los mercados y la confianza.
Stefany Beatriz Guzmán Nuñez

Fuente: Red UNO
La declaratoria de estado de excepción y los operativos de desbloqueo permitieron despejar varias de las carreteras que permanecían cerradas desde hace más de 50 días. Sin embargo, mientras la transitabilidad comienza a restablecerse de forma gradual los sectores productivos ya hacen un balance de las pérdidas que dejó uno de los episodios de mayor tensión económica y social de los últimos años.
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Según el ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, el impacto acumulado de las movilizaciones supera los 14.500 millones de bolivianos afectando gravemente al comercio, los servicios y el turismo.
Industria y exportaciones enfrentan uno de los mayores impactos
El sector industrial fue uno de los primeros en advertir las consecuencias del prolongado cierre de carreteras. La Cámara Nacional de Industrias (CNI) estima que las industrias dejaron de percibir cerca de 12 millones de dólares diarios, acumulando aproximadamente 600 millones de dólares durante los primeros 50 días de conflicto.
«Los bloqueos están ocasionando una afectación severa al aparato productivo nacional y ponen en riesgo la estabilidad de miles de unidades productivas», afirmó el presidente de la Cámara Nacional de Industrias, Gonzalo Morales.
La institución también alertó que muchas empresas redujeron su capacidad operativa por la falta de materias primas, el retraso en la llegada de insumos y la imposibilidad de distribuir productos terminados hacia los mercados nacionales e internacionales.
En Cochabamba, el presidente de la Cámara de Industria, Comercio y Servicios (ICAM), Wildo Dolz, informó que varias industrias comenzaron a paralizar operaciones debido al desabastecimiento de insumos y a la acumulación de productos en almacenes que no pueden ser distribuidos.
La situación también golpeó al comercio exterior. Desde la Cámara de Exportadores de Santa Cruz (Cadex) se informó que durante los bloqueos el sector solo logró despachar alrededor del 20% de los volúmenes comprometidos con más de 140 países.
Se estima que las pérdidas son cercanas a los 1.000 millones de dólares y advirtió que el incumplimiento de contratos internacionales podría afectar la confianza de compradores y mercados conquistados durante años.
La cadena agropecuaria concentra las mayores pérdidas
El sector agropecuario también presentó un balance de los efectos provocados por los bloqueos. Según datos de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), la cadena avícola es la más afectada, con pérdidas estimadas en 1.080 millones de bolivianos.
Le siguen la porcicultura, con pérdidas cercanas a los 111 millones de bolivianos, y la cadena de carne bovina, que acumula daños estimados en 75 millones de dólares.
Además, la CAO reportó pérdidas de aproximadamente 18 millones de bolivianos en el sector lechero, 55 millones de bolivianos en el sector agrícola y más de 100 millones de dólares en el complejo oleaginoso, uno de los principales motores de las exportaciones nacionales.
El vicepresidente de la CAO, Yamil Nacif, alertó sobre las consecuencias que podría tener la interrupción del abastecimiento para las granjas avícolas. «De aquí a 45 días va a haber una falta de alimento, que eso va a provocar también un incremento del valor del alimento en todo el país», sostuvo.
En tanto, el representante del sector avícola, Iber Gutiérrez, señaló que la recuperación de la cadena avícola podría demandar hasta dos años debido a la pérdida de capital operativo y a la reducción de la capacidad productiva.
Comercio, turismo y pequeñas empresas proyectan una recuperación lenta
Las consecuencias también alcanzaron a miles de pequeños negocios. La Confederación Nacional de la Micro y Pequeña Empresa (Conamype) informó que el sector registró una inactividad cercana al 90%.
«Lamentablemente, producto de los bloqueos se han ocasionado perjuicios severos que impiden a los productores comercializar sus mercancías», afirmó su presidente, Edwin Fernández.
El dirigente considera que las micro y pequeñas empresas necesitarán entre seis y ocho meses para recuperar su actividad normal una vez que se restablezca completamente la circulación y el abastecimiento.
La Confederación de Gremiales de Bolivia también reportó pérdidas superiores a los 1.600 millones de dólares y una reducción de hasta el 50% en las ventas.
Su ejecutivo nacional, César González, estimó que la recuperación del sector podría extenderse entre seis meses y un año debido a la disminución del capital de trabajo y al cierre temporal de numerosos negocios.
El turismo y la gastronomía tampoco escaparon a la crisis. Según datos del Gobierno, ambos sectores registran pérdidas cercanas a los 1.100 millones de bolivianos, mientras alrededor de 90.000 empleos permanecen en riesgo.
Recuperar la confianza será el mayor desafío
Para el economista Fernando Romero, el impacto económico de los bloqueos trasciende las pérdidas acumuladas y ocurre en un contexto de alta fragilidad macroeconómica. Explica que Bolivia enfrenta este escenario con un déficit fiscal equivalente al 12,2% del PIB, una deuda pública cercana al 90% del PIB, reservas internacionales con limitada disponibilidad de divisas y una economía que acumula dos años consecutivos de contracción.
A su juicio, el principal desafío no será únicamente recuperar los recursos perdidos durante los bloqueos, sino reconstruir la confianza de consumidores, empresarios e inversionistas.
«El principal desafío para Bolivia no es únicamente recuperar las pérdidas económicas inmediatas, sino reconstruir la confianza de consumidores, empresarios e inversionistas nacionales e internacionales», sostiene.
Romero considera que sectores como el agroindustrial, minero, comercial, transporte, turismo e industrial requerirán varios meses para normalizar sus actividades, mientras que la recuperación financiera y reputacional del país demandará un plazo aún mayor.
En ese contexto, señala que las medidas para restablecer el orden y garantizar la transitabilidad deberán complementarse con un plan integral de estabilización económica que incluya apoyo a los sectores productivos, fortalecimiento de las reservas internacionales, disciplina fiscal gradual, reactivación de la inversión pública eficiente y mecanismos permanentes de diálogo.
«La estabilidad institucional, la seguridad jurídica y la cooperación entre el Gobierno, las gobernaciones, las alcaldías y los sectores productivos serán fundamentales para reducir los efectos de esta crisis y sentar las bases de una recuperación económica sostenible e inclusiva», concluye.
Aunque la transitabilidad comienza a restablecerse en algunos puntos del país, los sectores productivos coinciden en que el verdadero desafío apenas comienza. Más allá de las pérdidas millonarias acumuladas durante estos 50 días de conflicto, la economía boliviana enfrenta ahora el reto de recuperar la producción, restablecer las cadenas de abastecimiento, reconstruir la confianza de los mercados y preservar miles de fuentes de empleo afectadas por una crisis que aún no ha terminado.
Fuente: Red UNO



