Jorge Gutierrez Roque, hasta hace pocas horas Fiscal de Distrito de La Paz, desde muy joven mostró una marcada inclinación a hacer las cosas por el lado chueco y lo más interesante es que siempre encontró otros con sus mismas características que le sirvieron de compañeros de ruta.
Sus trapisondas eran tan evidentes que ni sus mismos compañeros del MAS o sus compinches “satucos” están dispuestos a dar cara por él pese a que en el último tiempo lanzó advertencias a diestra y siniestra indicando que no caería solo y que arrastraría a muchos.
Los “satucos” es una organización funcional al MAS y está dirigida por el diputado por ese partido, Gustavo Torrico. La denominación proviene de la supuesta habilidad de su principal dirigente para hacer pelear a los adversarios políticos y habría sido dada por el propio presidente Evo Morales.
Está conformada principalmente por abogados y sus miembros han copado vastos espacios de la administración pública, entre ellas la propia Fiscalía de Distrito de La Paz y la Cooperativa de Teléfonos La Paz (Cotel).
Gutierrez se adhirió a este grupo allá por el año 2004 lo que le sirvió para ser elegido Fiscal de Distrito de La Paz el 14 de enero de 2005 en el marco de un “cuoteo” pactado entre el MAS y los partidos tradicionales.
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Lo más interesante es que Gutierrez obtuvo el menor puntaje entre los postulantes, es decir Audalia Zurita y Gilka Hinojosa. El jefe “satuco” tuvo un argumento muy interesante para justificar el nombramiento. Dijo que Gutierrez había salido bachiller de un colegio fiscal.
Gutierrez comenzó a transitar por caminos sinuosos precisamente cuando salía bachiller. En ese entonces se incorporó al Servicio Especial de Seguridad dirigido por el tenebroso Guido Benavides ¿Sus funciones? “las que ordenara la superioridad”, particularmente delatar en los centros mineros a todos los opositores a la dictadura de Luis García Meza.
Torrico sabía de estos antecedentes pero para él era más importante que su protegido hubiera egresado de un colegio fiscal, aunque existen evidencias que en el año 1980 Gutierrez salió “bachiller” pese a que de acuerdo a los registros solo aprobó las asignaturas de educación física y música.
Torrico y Gutierrez conformaron una dupla realmente imparable y convirtieron a la Fiscalía, Cotel y el Fonvis en liquidación en sus feudos particulares mediante el acomodo de sus familiares y allegados o la permanente extorsión como ocurrió en el caso de Cotel, sin que esto quiera decir que Dips y cia. fueran unos angelitos.
Las actividades de Gutierrez desde la Fiscalía paceña lindaban con lo abiertamente delincuencial y quien no soltaba una buena cantidad de dinero no podía esperar que su caso avanzara. De hacerlo, el litigante podía estar seguro que el caso se resolvería a su favor.
Gutierrez y sus “satucos” instalados en la Fiscalía fueron también el instrumento mediante el cual el gobierno intensificó sus abusos y atropellos contra la oposición política y cívica y dieron cabal expresión de esa aberración que ha venido a ser llamada la “judicialización de la política”.
Es decir, ningún opositor podía estar libre de que en algún momento se abriera un proceso en su contra por “x” o “z” razón, o sin razón alguna y en caso de ser del interior, ser trasladado de inmediato a La Paz, amordazado y maniatado para ser simplemente recluido en el penal de San Pedro o en una celda de la Fiscalía sin que exista una acusación en su contra.
A Gutierrez evidentemente se le fue la mano y sus compañeros del MAS ya no quieren saber de él. Por lo tanto será puesto en la picota pero que reciba una sanción por sus delitos es muy dudoso. No hizo sus cosas solo y fue parte de toda una estructura dirigida a desmontar, pieza por pieza, todo el sistema judicial.
Ha sido alejado de la Fiscalía pero sus enseñanzas seguirán siendo aplicadas por sus seguidores, por los “satucos” que están muy bien instalados en la judicatura paceña y de ahí no piensan moverse.