El seleccionador de los ‘Faraones’ es aún el máximo goleador histórico de su país.

Mientras el mundo admira la longevidad de Leo Messi (39 años) y Cristiano Ronaldo (41), hace 20 años el actual seleccionador de Egipto, Hossam Hassan, se proclamó campeón de la Copa África a los 40s, era el capitán del equipo, marcó un gol y repartió dos asistencias.
La carrera de Hossam Hassan llegó hasta los 42 años y se convirtió en un símbolo nacional. Aún es el máximo goleador histórico de los Faraones, con 69 tantos, fue protagonista de algunos de los momentos más importantes de la historia deportiva del país y su amor por el fútbol no tiene fin. Mohamed Salah está a un tanto de igualar su marca.
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“El fútbol es el centro de mi vida y no puedo dejar de pensar en él. No es un trabajo ni un pasatiempo para mí, es mi mundo entero”, confesó Hossam Hassan alguna vez.
Ahora desde el banquillo, está decidido a conducir a una nueva generación de egipcios, en la que Mohamed Salah ha tomado su lugar como referente y capitán. Egipto ya hizo historia al lograr contra Nueva Zelanda su primer triunfo en un Mundial (1-3) y ahora quiere superar por primera vez la primera fase. Es su cuarta participación, tras las de Italia 1934, Italia 1990 y Rusia 2018.

La soberbia figura y fuerte personalidad de Hossam Hassan se imponen en la raya. Nacido un 10 de agosto de 1966, en Helwan, a orillas del río Nilo en el sur de El Cairo, asumió el cargo de seleccionador en febrero de 2024 tras el fracaso en la Copa Africa del año anterior, y aunque generó dudas, su presencia es el regreso de un mito.
Egipto llega a la última jornada de la fase de grupos del Mundial 2026, en la que se enfrentará a Irán, líder con 4 puntos. Los ‘Faraones’ habían comenzado perdiendo ante Nueva Zelanda y fue ahí donde la pasión de Hassan afloró. “En el descanso, les dije que no volveríamos al campo a menos que estuviéramos decididos a ganar y que confiáramos en el orgullo que sentimos gracias al apoyo de la afición”.
Los ‘Faraones’ habían comenzado perdiendo, y fue ahí donde la pasión de Hassan afloró. “En el descanso, les dije que no volveríamos al campo a menos que estuviéramos decididos a ganar y que confiáramos en el orgullo que sentimos gracias al apoyo de la afición”.

Un verdadero ‘influencer’, pues tras sus palabras sus dirigidos mostraron en el campo el impacto que tuvo en ellos, con un Salah que firmó uno de los goles y concedió una asistencia.
Fiel a su estilo directo y provocador Hossam Hassan también dejó una frase que hizo recordar al ex entrenador de Salah en el Liverpool, Arne Slot, con quien el delantero tuvo conflictos. “Quizá sea el primer entrenador que le ha dado un puesto acorde con su peligro, su potencial y sus verdaderas capacidades”, dijo Hassan.
Su legado en el fútbol egipcio es un bastión de motivación para el grupo. Él sabe lo que es hacer historia, cuando en la clasificación para Italia 1990 marcó el gol decisivo ante Argelia que devolvió a su país a un Mundial, luego de 56 años de ausencia.

A Hossam lo acompaña en el cuerpo técnico su inseparable hermano gemelo Ibrahim, otro referente histórico de Egipto, quien ha sido compañero del entrenador desde su etapa de jugador siendo una dupla inseparable dentro y fuera del campo.
Hossam Hassan es un ganador, en su cuenta como jugador hay tres copas africanas y como entrenador cuando dirigió a Jordania entre 2013 y 2014 los llevó a la disputa de una histórica repesca al Mundial, que perdieron ante Uruguay.
A sus 59 años, ‘el rey Hassan’ lidera un grupo que ilusiona a millones de egipcios, que quieren volver a ver a su selección siendo referente, como cuando en 1934 se convirtió en el primer país africano en disputar un Mundial.
“Quiero que esta generación forje su futuro y trace su propio camino”, ha dicho Hossam Hassan, quien supo competir de igual a igual con grandes potencias y hoy alienta a sus pupilos a superarlo.
