Últimos coletazos, primavera árabe y conspiraciones político-criminales: las alertas de Paz en el Mercosur


El mandatario boliviano señaló que «actores dentro y fuera de Bolivia están en constante conspiración contra las democracias latinoamericanas».

eju.tv / Video: Bolivia TV

Últimos coletazos, primavera árabe y conspiraciones político-criminales. Esas son las advertencias que el presidente boliviano Rodrigo Paz planteó este martes en la Cumbre del Mercosur, celebrada en Paraguay.



«En Bolivia estamos generando reformas, estos coletazos que ustedes habrán visto, y agradezco la solidaridad y el apoyo de las naciones, no son gratuitos, son transformaciones. Ahora verán de aquí a un poco tiempo coletazos con el sistema judicial boliviano, porque hay que transformarlo», sostuvo el mandatario.

Paz denunció este martes en el encuentro de jefes de Estado la crisis de 53 días que asfixió al país y alertó que este hecho puede convertirse en una especie de «primavera árabe» para atentar contra las democracias de la región.

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«Cuidado y lo digo con el mayor de los respetos, pero también con el mayor de la firmeza, se nos esté convirtiendo de a poco por causas externas una suerte de primavera árabe en nuestro continente y eso hay que tomarlo muy en cuenta por la experiencia que estamos teniendo puntual en la incidencia de factores externos en la realidad en la realidad boliviana», señaló.

La advertencia del Presidente también estuvo acompañada por su observación a la conspiración que sufrió su Gobierno por parte de actores políticos e intereses económicos que responden a organizaciones criminales.

«Existen actores políticos que continúan apostando por la confrontación, la desestabilización institucional y la interrupción del orden constitucional democrático, actores dentro y fuera de Bolivia y están en constante conspiración contra las democracias latinoamericanas», apuntó.

Por último, Paz informó que el estado de excepción que aplicó su Gobierno para acabar con más de un mes de bloqueos de carreteras tuvo un carácter «estrictamente humanitario, preventivo y constitucional» que impidió que se deban lamentar muertes y excesos entre los movilizados.