El exjefe militar fue beneficiado con la detención domiciliaria y este martes participa en el proceso en el que figura como acusado junto a otras 30 personas.
Pasadas las nueve de la mañana de este martes el excomandante del Ejército Juan José Zúñiga fue ingresado a las instalaciones del edificio Arcoíris, dependiente del Tribunal Departamental de Justicia de La Paz, para la reinstalación del juicio oral por el caso de la toma militar del 26 de junio de 2024.
«El general va a estar en La Paz mientras dura el juicio, él era el sexto en la cadena de mando, el entonces Presidente del Estado le dio una orden», explicó el abogado del exjefe militar Eduardo León.
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En versión de la defensa, el entonces presidente Luis Arce «le señaló al general que después de que hizo una declaración a un medio de prensa pidiendo aprehender a Evo Morales, el Grupo de Puebla estaba muy molesto con él (Arce), por lo que tenía que renunciar y ser alejado, ese ha sido uno de los elementos de que por la patria tenía que llevar los blindados para resguardar la plaza Murillo».
Para esta jornada se tiene previsto escuchar las declaraciones de los excomandantes de la Fuerza Aérea Boliviana y de las Fuerzas Armadas. Por esta causa se presentaron al menos 200 pruebas testificales y documentales presentadas por la Fiscalía y el Ministerio de Gobierno.
Zúñiga, el principal investigado por lo que el gobierno del MAS calificó como un golpe de Estado fallido, fue beneficiado ayer con la detención domiciliaria al cabo de dos años de encierro preventivo.
«Ahora él cumplirá la detención domiciliaria pero seguirá en el juicio, le hicieron una emboscada a las Fuerzas Armadas y al Ejército», manifestó el abogado León.
Por el caso de la asonada militar se tiene a 30 personas investigadas, dos de ellas civiles que coinciden al asegurar que Zúñiga recibió la orden de Arce de trasladar los blindados del Ejército y efectivos al centro político del país.
