Durante la posesión del nuevo viceministro de Defensa Civil, el ministro de Defensa sostuvo que la prioridad de la institución debe centrarse en la prevención, la planificación y la coordinación antes de que ocurran las emergencias.

El Ministerio de Defensa orientará la gestión de Defensa Civil hacia un modelo basado en la prevención y la anticipación de riesgos, con el propósito de fortalecer la capacidad del Estado para responder de manera oportuna frente a desastres naturales y otras emergencias.
Así lo afirmó el ministro Ernesto Justiniano Urenda durante la posesión del nuevo viceministro de Defensa Civil, Roberto Rivero Zimmermann, a quien encomendó liderar un proceso de planificación nacional orientado a preparar al país antes de que se presenten situaciones de riesgo.
=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas
«La defensa moderna no puede limitarse a proteger fronteras. También debe proteger la vida y la capacidad del país para responder ante los desastres. La instrucción es sencilla, pero exigente: no esperar el desastre. Anticiparnos, organizarnos y proteger a la población», expresó.
Justiniano sostuvo que la población demanda respuestas oportunas del Estado cuando enfrenta incendios, inundaciones, deslizamientos o sequías, por lo que la labor de Defensa Civil debe concentrarse en la coordinación institucional y la preparación permanente.

«La población no espera discursos ni trámites. Espera que el Estado llegue, coordine, proteja y responda», señaló, para luego agregar que “Defensa Civil debe estar presente cuando una familia pierde su vivienda, cuando una comunidad queda aislada, cuando una sequía amenaza la producción o cuando un incendio, una inundación o un deslizamiento ponen vidas en riesgo”.
En ese marco, instruyó fortalecer los mecanismos de coordinación entre el nivel central, las entidades territoriales autónomas, las Fuerzas Armadas y las instituciones que integran el sistema nacional de gestión de riesgos.
“Le encargo que, desde el primer día, encabece la planificación preventiva y coordine el trabajo con los ministerios, las gobernaciones, los municipios, las Fuerzas Armadas y las instituciones del sistema nacional de gestión de riesgos. Necesitamos planes de contingencia reales, inventarios actualizados, protocolos claros y una coordinación territorial efectiva. Cada institución debe saber con qué recursos cuenta, qué debe hacer y cómo actuar ante una emergencia”, puntualizó.
El Ministro afirmó que una respuesta eficaz frente a las emergencias depende de una planificación previa y de que cada institución conozca con claridad sus responsabilidades y recursos disponibles antes de que ocurra un desastre.
“La defensa del siglo XXI no se define solamente por aquello contra lo que lucha, sino también por aquello que protege. Y en Defensa Civil protegemos la vida, la seguridad y la esperanza de las familias bolivianas”, subrayó.