Gobierno activa el Conarade y alista un decreto para reforzar la prevención ante la posible llegada del «Súper Niño»


Justiniano advirtió que las proyecciones climáticas apuntan a una sequía de mayor intensidad que las registradas en años anteriores, con impacto principalmente en la región andina, los valles y el Chaco.

 

eju.tv / Video: Gigavisión



Ante la alta probabilidad de que Bolivia sea afectada por el fenómeno climático conocido como «Súper Niño», el Gobierno nacional activó el Consejo Nacional para la Reducción de Riesgos y Atención de Desastres y Emergencias (Conarade) y ultima un decreto supremo para destinar recursos a acciones preventivas en todo el país, informó este miércoles el ministro de Desarrollo Productivo, Rural y Tierras, Óscar Mario Justiniano.

«En las próximas horas o en los próximos días estamos sacando ya un decreto supremo como Gobierno central porque necesitamos generar esa activación para que tengamos sí o sí la posibilidad de prever antes que reaccionar cuando el fenómeno pasó», afirmó Justiniano.

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La autoridad explicó que el Ejecutivo trabaja de manera anticipada para enfrentar los efectos de dos eventos climáticos extremos que podrían registrarse de forma consecutiva: una severa sequía y posteriores inundaciones en distintas regiones del territorio nacional. Señaló que la instancia ya fue activado y coordina con las instancias departamentales y municipales para fortalecer las medidas de prevención y respuesta.

«En conjunto con Defensa Civil se ha pasado la información correspondiente. Se ha activado ya el Conarade, que convoca a las instancias departamentales para que puedan activar medidas preventivas, primero en los municipios, luego en las gobernaciones y, por supuesto, desde el Estado central», sostuvo.

Justiniano advirtió que las proyecciones climáticas apuntan a una sequía de mayor intensidad que las registradas en años anteriores, con impacto principalmente en la región andina, los valles y el Chaco.

Asimismo, indicó que posteriormente existe el riesgo de importantes inundaciones en las cuencas del norte del país, especialmente en Pando y Beni, aunque también podrían verse afectadas zonas de Santa Cruz y Tarija.

«Lo que se prevé es que Bolivia tenga dos fenómenos que prácticamente se superpondrán. Por un lado, una sequía mucho más dura de lo que hemos vivido anteriormente y, posteriormente, la posibilidad de inundaciones importantes en ríos como el Parapetí, Mamoré, Madre de Dios, Yapacaní e Ichilo, entre otros», explicó.

El Conarade tiene la misión de proteger la vida, la seguridad y los medios de subsistencia de la población frente a desastres naturales o emergencias. En el marco de la Ley 602 de Gestión del Riesgo, esta instancia articula el trabajo del nivel central del Estado con las gobernaciones, municipios, autonomías indígena originario campesinas, las Fuerzas Armadas y entidades técnico-científicas para ejecutar acciones de planificación, prevención, contención y atención de emergencias.

La activación de este mecanismo ocurre mientras especialistas alertan sobre una elevada probabilidad, de entre el 80% y el 90%, de que se desarrolle un «Súper Niño», un evento climático extremo que, por el calentamiento excepcional de las aguas del océano Pacífico tropical, puede provocar sequías e inundaciones de gran magnitud en diferentes regiones del mundo.