El organismo señala que el país atraviesa una etapa favorable de su transición demográfica, con una mayor proporción de población en edad de trabajar, pero advierte que ese potencial sólo podrá traducirse en desarrollo si se fortalecen las políticas de empleo, educación, salud y protección social.

Bolivia atraviesa una de las etapas más favorables de su transición demográfica, caracterizada por un incremento de la población en edad de trabajar y una reducción relativa de la población dependiente, una situación que representa una oportunidad histórica para impulsar el desarrollo económico y social del país, según un análisis del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA).
El documento, elaborado a partir de los resultados del Censo de Población y Vivienda 2024, señala que entre 2001 y 2024 la población de 15 a 64 años pasó de representar el 56,4% al 65,6% del total nacional, mientras que el grupo de 0 a 14 años disminuyó del 38,7% al 27%, que refleja un cambio en la estructura etaria del país.
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Para el organismo, esta etapa constituye el denominado bono demográfico, una ventana de oportunidad en la que existe una mayor proporción de personas potencialmente incorporadas al mercado laboral y una menor carga de dependencia.
Sin embargo, Rolando Pardo Reynolds, Oficial a Cargo, y Representante Auxiliar de UNFPA en Bolivia, advierte que esa ventaja no garantiza por sí misma un mayor crecimiento económico.
«El bono demográfico no genera crecimiento económico de forma automática. Su aprovechamiento depende de la capacidad del país para implementar políticas públicas con enfoque de derechos que amplíen el acceso a educación de calidad, empleo de calidad, salud, incluida la salud sexual y reproductiva, protección social y oportunidades económicas para jóvenes y mujeres», señala el análisis de Pardo.
El representante de UNFPA sostiene que el desafío consiste en convertir esa favorable estructura poblacional en una oportunidad efectiva para el desarrollo mediante inversiones sostenidas en capital humano, productividad y generación de empleo.
Asimismo, destaca que Bolivia continúa con la población en crecimiento, aunque a un ritmo más lento que en décadas anteriores, debido principalmente a la disminución de la fecundidad y la reducción gradual del número de nacimientos, factores que están modificando la composición demográfica del país.
Para el UNFPA, aprovechar plenamente esta etapa requerirá incorporar la información demográfica en la planificación pública y fortalecer políticas orientadas a garantizar oportunidades para las nuevas generaciones, con el objetivo de transformar el bono demográfico en un motor de desarrollo sostenible.