Recapturan en el Trópico a reo que fugó de la cárcel de San Pablo cavando un forado en la cocina


Cochabamba. El privado de libertad de 22 años, acusado de abusar a su sobrino, escapó con ayuda de su madre y hermano, quienes le facilitaron dinero y una motocicleta para huir.

 

Fuente: Red Uno



Milen Saavedra

En un operativo coordinado, la Policía Boliviana logró la recaptura de un peligroso prófugo de 22 años que había escapado del recinto penitenciario de San Pablo, en Quillacollo. El sujeto, quien se encuentra recluido bajo la grave acusación de haber abusado sexualmente de su propio sobrino, fue localizado y detenido en la localidad de Eterazama, en el Trópico de Cochabamba.

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El plan de fuga, ejecutado con minuciosidad, dejó en evidencia las deficiencias en la infraestructura del centro carcelario, pero descartó la complicidad de los efectivos de seguridad.

El método de escape: forados y complicidad familiar

Según el informe brindado por el director departamental de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc), Erick Peralta, el recluso aprovechó los puntos ciegos del penal para abrirse paso hacia la libertad.

El reo realizó un análisis del lugar y procedió a perforar la pared a la altura de la cocina del recinto penitenciario. Tras cruzar ese primer muro, hizo un segundo forado en una vivienda colindante para salir finalmente a la vía pública.

La investigación determinó que afuera del penal el prófugo contaba con apoyo logístico externo previamente planificado:

  • Logística de escape: Una motocicleta y una cantidad no especificada de dinero en efectivo lo esperaban en una calle aledaña.

  • Cómplices: «Logra huir con la cooperación de su hermano y de su madre, que es quien le facilita la motocicleta y el dinero para que este pueda huir al Trópico», detalló el jefe policial.

Descartan complicidad policial

A raíz de la fuga, el personal policial que se encontraba de turno en el penal fue inicialmente procesado bajo la sospecha de favorecimiento a la evasión. Sin embargo, las pericias en el lugar modificaron el rumbo de las investigaciones.

«Esto demuestra que no ha habido coparticipación y mucho menos complicidad por parte del personal policial (…). Simplemente podemos atribuirlo a la falencia que existe en el sistema penitenciario», aclaró Peralta, haciendo referencia al estado de la infraestructura que facilitó el boquete.

Tras labores de inteligencia y seguimiento realizadas por la Felcc, el recluso fue interceptado ayer en Eterazama, interrumpiendo su intento de mantenerse en la clandestinidad. El sujeto ya fue retornado a celdas policiales y enfrentará nuevos cargos por el delito de evasión, mientras se investiga penalmente a los familiares que facilitaron su huida.