El Presidente sostiene que la medida excepcional no busca proteger a su Gobierno, sino restablecer el orden constitucional y la normalidad de la población. Además, diferencia el derecho a la protesta de las acciones que atribuyó al ‘narcoterrorismo’ y destaca la actuación de la Policía y las Fuerzas Armadas durante la crisis.

eju.tv / Video: RRSS Rodrigo Paz
El presidente Rodrigo Paz defendió este viernes la vigencia del estado de excepción y aseguró que la medida fue adoptada para recuperar la normalidad del país después de los 53 días de conflicto, rechazando que su aplicación tenga como finalidad proteger a su administración.
«El estado de excepción vigente es un estado de excepción para recuperar la normalidad de los bolivianos. No es para proteger un gobierno, no es para defender a un caudillo, un jefazo o un presidente», afirmó durante el acto de conmemoración del Bicentenario de la Policía Boliviana.
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El mandatario sostuvo que la medida busca restablecer el orden constitucional luego de una prolongada crisis que, según señaló, intentó afectar la institucionalidad democrática del país.
«Es para que los bolivianos de a poco, luego de 53 días, pero más de 20 años tortuosos de deformar, corromper la institucionalidad nacional, quisieron volver irrumpiendo y queriendo dejar de lado a la democracia y al cumplimiento de la Constitución», manifestó.
En esa línea, Paz diferenció el derecho ciudadano a la protesta de los hechos de violencia registrados durante el conflicto y atribuyó estos últimos a acciones vinculadas con el narcoterrorismo.
«Una cosa es el derecho a la protesta, otra cosa es la causa de la muerte bajo el auspicio del narcoterrorismo. No confundamos el derecho a la reivindicación justa con el respaldo a acciones anticonstitucionales auspiciadas, financiadas por el narcoterrorismo», afirmó.

El Presidente destacó el desempeño de la Policía Boliviana y de las Fuerzas Armadas durante la crisis, señalando que ambas instituciones actuaron con prudencia y firmeza para preservar el orden democrático.
«La Policía respondió con serenidad, disciplina y profesionalismo», sostuvo, para luego añadir que los efectivos «defendieron el orden constitucional, protegieron los derechos de los ciudadanos, preservaron la democracia».
Asimismo, reivindicó la actuación de la institución policial durante los días de conflicto y afirmó que el Gobierno impulsará una nueva etapa de fortalecimiento institucional basada en la profesionalización, la meritocracia y la modernización de la Policía Boliviana.
«La Policía no pertenece a ningún partido político, no sirve a intereses particulares, no responde a caudillos, sirve únicamente al pueblo boliviano», enfatizó el mandatario al cerrar el bloque político de su discurso.