El ministro aseveró que, en el ámbito económico, esta ley, además la de Minería y de Hidrocarburos serán enviadas a la Asamblea para su tratamiento este año, las cuales ya cuentan con un borrador y son discutidas en diversos escenarios.

La propuesta de Ley de Inversiones del Gobierno, una norma clave para el despegue económico del país, es “corta” y se sustenta en tres ejes: protección del patrimonio del inversionista, autorización de la Asamblea de nacionalizaciones o confiscaciones y resolución de disputas en el ámbito internacional.
“Creo que con eso uno ya tiene un marco normativo suficiente en una ley, insisto, muy cortita, que nos va a permitir abrir el espacio para discutir otras leyes estructurales”, señaló el ministro de Economía, Gabriel Espinoza, en el Foro FEM Económico 2026 “De la resistencia a la reconstrucción económica».
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El ministro explicó que esta norma, en su primer eje, restringe la capacidad del Estado de realizar nacionalizaciones, confiscaciones u otra medida de este tipo porque ahora va a intervenir la Asamblea.
Indicó que cualquier tipo de nacionalización o expropiación, que es un derecho del Gobierno, por lo tanto, no se puede eliminar, va a tener que pasar por una decisión previa de la Asamblea. Esto significa poner un candado al político de turno.
“Al presidente, al funcionario que esté en un ministerio, que se le ocurra nacionalizar algo va a tener que ir a preguntarle al Congreso y va a tener que explicarle el costo al Congreso”, mencionó Espinoza.
Recordó que hace 20 años nacionalizaron y recibieron todo el rédito político, pero el costo se transfirió al siguiente Gobierno y a la gente.
“Entonces ahora, el primer pilar de la Ley de Inversiones, quieres nacionalizar, quieres expropiar, vaya al Congreso y pida permiso y obviamente pague antes de nacionalizar”, insistió la autoridad.
El segundo eje de la ley, señaló que tiene que ver con la protección no solo de los materiales que se emplean, como el fierro y el ladrillo, sino del patrimonio del inversionista, es decir, ingresos futuros, derechos de propiedad, utilidades. “Lo que se plantea es protección patrimonial”, dijo.
“No solamente se produce con ladrillo o con fierro, se produce también con ideas, se produce también con activos intangibles y esos también van a tener que entrar en el costo cuando se valora la inversión. Y en el día a día, en los contratos también se protege el patrimonio”, argumentó.
Espinoza señaló que el tercer eje de esta ley es la resolución de disputas en el ámbito internacional, que implica acudir a tribunales internacionales y que se creyó que estaba vetado.
Si uno lee la Constitución, dijo que ese aspecto se refiere pura y explícitamente para los hidrocarburos, para todo lo demás, Bolivia sí puede recurrir a tribunales internacionales.
“Así que se abre de nuevo la posibilidad de resolver disputas en el ámbito internacional”, recalcó.
El ministro aseveró que, en el ámbito económico, esta ley, además la de Minería y de Hidrocarburos serán enviadas a la Asamblea para su tratamiento este año, las cuales ya cuentan con un borrador y son discutidas en diversos escenarios.
Enfatizó en que a partir del tratamiento de la Ley de Inversiones se podrá avanzar en otras normas sectoriales porque la inversión tiene que generar producción.
Anticipó que en los siguientes dos o tres años, probablemente la inversión que llegue a Bolivia no necesariamente sea inversión extranjera, sino inversión de capitales bolivianos que retornan al país.
Agregó que, por tanto, el objetivo principal es evidentemente generar confianza con el mundo internacional, con el inversionista extranjero, pero también recuperar la confianza del que invierte en Bolivia.