Industriales exigen medidas urgentes ante alza del dólar y falta de diésel que encarecen la producción


El dirigente industrial reveló que, desde la implementación del dólar flexible el pasado 30 de junio, el boliviano se depreció un 21% en apenas un mes, pasó de una cotización cercana a los Bs 9.40 a los actuales Bs 11.37.

eju.tv / Video: Cadena A

La industria nacional atraviesa su momento más crítico en lo que va del año, advirtió el presidente de la Cámara Nacional de Industrias, Gonzalo Morales, al denunciar que la combinación de un dólar que ya cotiza en Bs 11.37 y la persistente escasez de diésel genera sobrecostos insostenibles que, de no mediar una intervención gubernamental urgente, se trasladarán a los precios de la canasta familiar y profundizarán la desaceleración económica.



«Utilizamos entre el 80 y el 90% de las materias primas que vienen de afuera, y si a esto le sumamos que la tarifa de gas ya se ha incrementado debido al nuevo tipo de cambio oficial, se están incrementando nuestros costos de producción, y lastimosamente cuando se incrementan los costos de producción, esto se repercute en el precio de venta al consumidor final,» enfatizó Morales en entrevista en Cadena A, al explicar la magnitud del impacto que ya afecta a las empresas del sector.

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El dirigente industrial reveló que, desde la implementación del dólar flexible el pasado 30 de junio, el boliviano se depreció un 21% en apenas un mes, pasó de una cotización cercana a los Bs 9.40 a los actuales Bs 11.37.

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Esta devaluación acelerada, según Morales, golpea directamente a un sector que importa entre el 80% y 90% de sus insumos, y encarece no solo la compra de materia prima, sino también los costos logísticos y energéticos, ya que el gas industrial también se factura en función del tipo de cambio oficial.

Pero el dólar no es el único factor de presión. Morales subrayó que las largas filas por diésel que persisten en varias regiones del país afectan gravemente la logística de distribución, tanto para la entrada de insumos importados como para la salida de productos terminados hacia los mercados internos y externos.

«Nuestros camiones no están contando con el elemento tan indispensable,» lamentó el empresario, al advertir que esta situación obliga a ralentizar la producción y a reprogramar entregas, lo que genera incertidumbre en la cadena de suministro.

El escenario descrito por Morales es alarmante: la combinación de mayores costos de importación, tarifas de gas más altas y una logística paralizada por la falta de combustible erosiona la competitividad de la industria boliviana, que arrastra dificultades desde el año pasado. El dirigente insistió en que, si el dólar no muestra señales de corrección en los próximos días, el sector no podrá sostener sus niveles de producción y, lo que es peor, el ajuste se trasladará a los precios finales que pagan los consumidores.

Morales recordó que el ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, había anticipado que el dólar oficial iría bajando paulatinamente, pero hasta el momento esa tendencia no se ha materializado. «Si sigue continuando esto, ya no va a ser sostenible para la industria nacional, no va a ser sostenible para la economía de los bolivianos, porque vamos a ver una inflación en los productos de la canasta básica familiar,» advirtió el industrial.

Para cerrar, el presidente de la Cámara Nacional de Industrias hizo un llamado a la articulación público – privada y a la definición de políticas de estabilización que eviten que la industria nacional siga perdiendo terreno. «Esperemos que las filas del diésel se vayan disminuyendo y que la industria nacional cuente con todas las medidas que necesitamos para seguir produciendo, para seguir generando fuentes laborales y para seguir haciendo economía en nuestro país,» concluyó Morales.