La autoridad, en contacto con radio Panamericana, explicó que una debilidad de todas estas expresiones culturales es la medición, debido a que se trata de actividades informales.

El Gobierno, a través del Viceministerio de Turismo y Culturas, trabaja en un “instrumento de medición” que sirva para calcular de manera más sistemática el movimiento económico que genera una entrada folklórica o expresión cultural masiva.
“Se está trabajando ahora para afinar instrumentos y generar un modelo sobre la base de varias experiencias que se han realizado en Oruro, en el Carnaval, también en el Gran Poder y en otras experiencias nacionales para que podamos tener instrumentos más claros de medición”, dijo el viceministro de Culturas, Andrés Zarati.
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La autoridad, en contacto con radio Panamericana, explicó que una debilidad de todas estas expresiones culturales es la medición, debido a que se trata de actividades informales.
Por tanto, señaló que se utilizan entrevistas y encuestas, entre otras herramientas, que arrojan un resultado aproximado, “ya que la mayor parte de los actores que generan economía en estas actividades provienen de sectores no formales”.

Ante esta falencia, mencionó que se impulsó un trabajo conjunto con los actores de estas entradas folklóricas y actividades culturales y se espera que el próximo año ya se pueda emplear ese nuevo “instrumento de medición”.
Zarati puntualizó que existen tres ámbitos en los que se genera movimiento económico en una expresión como la que se vició ayer, sábado, en la ciudad de La Paz: uno interno, otro conexo y uno más que se refiere al turismo.
Agregó que el movimiento interno es el que se da en la fraternidad, que contrata músicos, orquestas, bandas, hace recepciones, acude a bordadores para los trajes. Otro es el conexo que tiene que ver con el colocado y venta de graderías, comida, bebida, lo que genera una “economía democrática” y son normalmente familias de escasos recursos que aprovechan la jornada. Luego está el turismo porque hay un gran movimiento de personas dentro del país y fuera de las fronteras, pues muchos acuden a observar y disfrutar de la actividad.
“Todo esto genera una cadena de valor importante de esta manifestación que se ve fortalecida por las actividades turísticas (…) y tiene una relevancia fundamental que complementa al valor social, político y cultural que tiene esta manifestación”, declaró Zarati.