“Lamentablemente hay un mercado que los compra a un precio diferente y ese tipo de elementos distorsionan el mercado”, afirmó.
Por eju.tv / La Paz / Video: Gigavisión
Las filas de vehículos por diésel en las estaciones de servicio son consecuencia de la sobredemanda, pero además, porque una parte del combustible es desviado a un mercado paralelo donde se paga más, afirmó este miércoles el vocero de la Presidencia, José Luis Gálvez.
Si bien las autoridades de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) afirmaron que hasta finales del mes de julio se superarían los problemas de abastecimiento, en lo que va del mes de agosto aún persisten las filas en los surtidores de varios puntos del país.
De hecho, la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO) advirtió que la falta de combustible comienza a comprometer la planificación, las cosechas y el transporte de la producción, que a futuro podría traducirse en la falta de alimentos.
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“En el asunto de la provisión de los carburantes, en este momento, por ejemplo, estamos enfrentando una sobredemanda por el tema de los feriados, eso fue lo que me reportaron esta mañana”, afirmó Gálvez en declaraciones a la prensa en la capital del Estado, Sucre.
Filas de camiones en una estación de servicio en la ciudad de La Paz. Foto: Unitel
Aseguró que se cuenta con la “cantidad suficiente de gasolina”; no obstante, en el caso del diésel admitió que “hay una dificultad” porque a pesar de que se despachan los volúmenes usualmente demandados por cada región, no se cubre en un 100%.
Recalcó que los volúmenes entregados, sobre todo para los departamentos productores, “es más de lo que normalmente se entrega, pero esto no satisface todavía, porque hay una distorsión del mercado en varias direcciones”.
“Hay una sobredemanda porque después de los 53 días de paro ha habido una reactivación muy importante, para empezar, y, por lo tanto, hay una sobredemanda. Y por otro lado también hay una sobredemanda asociada a la acumulación de combustible que están dando todos porque tienen desconfianza de que el día de mañana no haya”, alegó el portavoz.
De manera adicional, dijo, “hay un mercado paralelo en el ámbito del diésel que de pronto se viene creando y eso hace que hay algunos transportistas, no todos, pero algunos transportistas han cambiado de trabajo porque no transportan, lo que hacen es hacer fila” y compran el combustible y lo revenden.
“Lamentablemente hay un mercado que los compra a un precio diferente y ese tipo de elementos distorsionan el mercado”, afirmó.
Desde diciembre de 2025 el precio del diésel, como de la gasolina se niveló a parámetros internacionales.
Así, el litro del diésel pasó de costar Bs 3,72 a Bs 9,80, mientras que la gasolina especial de Bs 3,74 a Bs 6,96 y la gasolina premium de 7,22 a Bs 11,00.
Con el fin de precautelar el mercado interno y que el incremento en el precio del barril de petróleo no genere mayor impacto en el país, el Gobierno decidió congelar los precios de los combustibles hasta diciembre de este año.
Si bien en algún momento el precio del barril de petróleo superó los $us 100, para este miércoles el barril de Brent se encuentra en $us 78,44. Por su parte, el West Texas Intermediate se situó en $us 74,70.
“Por ahora, todos los bolivianos estamos haciendo el inmenso esfuerzo para poder cubrir toda esa diferencia entre lo caro que cuesta afuera y el precio que mantenemos interno. Eso está en pie y no va a cambiar. Pero tenemos que saber que son factores que no controlamos y que dificultan la provisión”, alegó el portavoz.
En criterio de Galvez, la única forma de enfrentar este tipo de factores externos es lograr la soberanía energética de Bolivia para “sustentarse plenamente”.
