El presidente anunció una nueva ley, la reestructuración de YPFB y cambios en el control de los carburantes. El vicepresidente afirmó que la falta de combustible paraliza la producción y cuestionó la respuesta estatal.
=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas
El mandatario abordó la crisis durante su informe ante la Asamblea Legislativa, reunida en la Casa de la Libertad de Sucre por los 201 años de la independencia de Bolivia. Poco antes, el vicepresidente Edmand Lara le había cuestionado la respuesta del Gobierno ante el desabastecimiento.
“Hay escasez de combustibles que paraliza la producción”, afirmó Lara. Luego pidió a Paz y a sus ministros “tener la valentía de decir la verdad”, reconocer sus errores y corregir el rumbo del país.
En su intervención, Paz sostuvo que su administración heredó un país “sin gas” y sin capacidad suficiente para garantizar el suministro. Recordó que 2014 fue el punto máximo de producción y exportación de gas y acusó a los anteriores gobiernos del MAS de no haber realizado las inversiones necesarias para reponer las reservas.
Según el presidente, las decisiones destinadas a evitar la actual crisis debieron tomarse hace 12 años. “Fueron flojos porque no invirtieron en el país para que hoy Chuquisaca y muchos departamentos tuvieran hidrocarburos y producción para la patria”, manifestó.
Paz anunció que en los próximos meses enviará a la Asamblea Legislativa una nueva Ley de Hidrocarburos, junto con las normas de minería y asociaciones público-privadas. También comprometió para finales de 2026 un nuevo modelo de gobernanza del sector hidrocarburífero y energético.
El mandatario afirmó que el Gobierno inició la transformación energética mediante la reducción gradual de la subvención, la apertura a nuevas inversiones y la reestructuración de YPFB. Además, confirmó la intervención de la petrolera estatal para investigar redes de corrupción relacionadas con la provisión de carburantes.
“Haremos lo mismo con la Agencia Nacional de Hidrocarburos”, advirtió Paz. Sostuvo que el control del combustible debe responder al interés nacional y no a grupos que lucran con el desvío, el contrabando y otras prácticas irregulares. También pidió a la Fiscalía y a la Justicia actuar de manera “implacable”.
El anuncio se produjo cuando volvieron a registrarse filas en surtidores de diferentes departamentos. YPFB atribuyó las colas por gasolina al aumento de la demanda debido al feriado, pero los problemas con el diésel continuaron y el sector productivo declaró emergencia por la paralización de actividades agrícolas en plena cosecha de invierno.
El presidente de YPFB, Sebastián Daroca, aseguró que la estatal incrementó los volúmenes distribuidos y atribuyó la persistencia de las filas al desvío y la reventa de combustible. La explicación oficial contrasta con las quejas de transportistas y productores que denuncian esperas prolongadas y dificultades para desarrollar sus actividades.
