Vendedores de pollo dan 48 horas para bajar el precio en La Paz y amenazan con cerrar sus friales


Los minoristas se declaran en emergencia y cuestionan que el kilo llegue hasta Bs 32 en algunos mercados. La dirigente Esther Rojas apunta a intermediarios y avicultores, mientras datos de productores y reportes de mercados muestran diferencias importantes de precios entre regiones.

eju.tv / Video: Tele Estrella HD

Los comercializadores minoristas de pollo de La Paz se declararon en emergencia este lunes y dieron un plazo de 48 horas a intermediarios y empresarios para reducir el precio del producto, bajo advertencia de suspender sus ventas y cerrar sus friales si no se produce una disminución.



La dirigente de los vendedores de pollo, Esther Rojas, afirmó que los comerciantes reciben el producto a precios elevados y rechazó que el incremento hasta Bs 30 y Bs 32 por kilo deba atribuirse exclusivamente a los costos de transporte o al diésel.

“Nosotros damos 48 horas de plazo a los intermediarios, a los empresarios para que hagan bajar el pollo. ¿Cómo 12 bolivianos, 18 bolivianos va a subir por kilo?”, cuestionó Rojas al señalar que el incremento del precio afecta la comercialización del producto cárnico en los friales debido al rechazo de los consumidores.

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La dirigente aseguró que los minoristas no son responsables de la subida y pidió al Gobierno activar controles sobre los precios en los distintos eslabones de la cadena. “Nos encontramos en estado de emergencia y pedimos al Gobierno ¿Dónde está Defensa al Consumidor? ¿Dónde está la Intendencia? ¿Por qué no monitorean?”, manifestó.

Rojas también advirtió que los comerciantes podrían dejar de vender pollo si el precio mayorista no disminuye. “No vamos a vender nosotros pollo, vamos a cerrar nuestros friales porque no vamos a ser cómplices nosotros de jugar con el hambre del pueblo”, afirmó.

La discusión se produce en un mercado con fuertes diferencias regionales. La Asociación de Avicultores de Santa Cruz (ADA) registró el 5 de agosto un precio referencial de Bs 22 por kilo de pollo vivo para productores, mientras que reportes recientes muestran que el producto llegó a comercializarse a precios superiores a Bs 30 en La Paz.

El 5 de agosto, comerciantes de La Paz reportaron un precio mayorista cercano a Bs 28 por kilo, frente a los Bs 18 registrados pocos días antes, según un reporte de Erbol. En Cochabamba, entretanto, comerciantes reportaron el 4 de agosto precios de Bs 27 a Bs 28 por kilo, aunque también se encontraba pollo de mayor tamaño a Bs 23.

Pollo de Santa Cruz que se comercializa en La Paz. Foto: La Razón.

En Santa Cruz se observó posteriormente una reducción: este lunes 10 de agosto el kilo se comercializaba a Bs 25,50, frente a unos Bs 28 de la semana anterior. Esta jornada, el precio en La Paz es de Bs 26,50.

El reclamo de los minoristas contrasta con la explicación planteada por representantes del sector avícola. Productores reportaron una caída de alrededor del 20% en la producción de pollo, atribuida a los efectos de los bloqueos y a dificultades para acceder al diésel, factores que afectan el traslado de insumos y el funcionamiento de la cadena productiva.

Ese argumento introduce otro elemento en la discusión: el precio final no depende únicamente del valor de salida de la granja, sino también de los costos y dificultades que se acumulan durante el traslado y la comercialización. Rojas reconoce que el diésel forma parte de la problemática, pero considera que no explica por sí solo el incremento que denuncian los vendedores.

«El pollo no es dólar, el pollo crece en 40 días», sostuvo la dirigente, al cuestionar que el precio haya aumentado hasta Bs 18 en el nivel que, según su denuncia, reciben los comerciantes, para posteriormente llegar a Bs 32 en algunos puntos de venta.

La dirigente aseguró, además, que en la Garita de Lima encontró pollo a Bs 25,50 y sostuvo que los minoristas pueden recibirlo a Bs 24,50 y venderlo con un margen aproximado de Bs 1. Por ello, los comercializadores reclaman al Gobierno una intervención que permita transparentar los precios en cada etapa de la cadena y determinar dónde se genera el incremento que termina pagando el consumidor.

«Pedimos al Gobierno que de una vez (…) nos abastezca de diésel, de gasolina, para así también, porque trabaja con el transporte, todo el manejo del pollo», subrayó Rojas.