Las empresas exigen un incremento en la tarifa del aseo urbano; el alcalde César Dockweiler considera que el tema se debe definir con un estudio técnico. En medio de la pulseta, el paro ha generado un conflicto y riesgo en la salud
Por: eju.tv / Video: Unitel
Crece la preocupación y la molestia en la ciudad de La Paz, la sede de Gobierno de Bolivia. La basura se acumula en sus calles, en medio del conflicto con las empresas encargadas del aseo urbano, cuyos empleados han paralizado el servicio.
El conflicto surgió luego de que el Gobierno aprobó el Decreto Supremo N.º 5660, que da vía libre a los municipios a ajustar la tarifa del servicio debido al nuevo escenario económico que vive el país, en el marco de la nueva cotización del dólar y los combustibles.
Las empresas exigen un incremento; el alcalde César Dockweiler considera que el tema se debe definir con un estudio técnico. En medio de la pulseta, el paro de los trabajadores de aseo ha generado un conflicto que pone en riesgo la salud de los habitantes de la urbe.
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El sábado, luego de 12 horas ininterrumpidas de trabajo técnico y jurídico, el Gobierno Autónomo Municipal de La Paz (GAMLP) cumplió con su responsabilidad institucional al establecer la metodología y los valores preliminares para el ajuste de precios previsto en el Decreto Supremo N.º 5660.
Sin embargo, la jornada cerró con tensiones: las empresas se negaron a suscribir los documentos y ahora el restablecimiento del servicio de aseo urbano queda sujeto a la decisión de los trabajadores mientras las montañas de basura crecen.
Reunión
La reunión se desarrolló este sábado 15 de agosto desde las primeras horas de la mañana. La Alcaldía permaneció en la mesa de trabajo hasta concluir el análisis técnico con los equipos de La Paz Limpia (LPL) y TRÉBOL S.A., priorizando la administración responsable de los recursos públicos y la búsqueda de soluciones para la ciudadanía.
Durante la jornada se estructuraron las cifras preliminares del reajuste derivado del incremento en los precios de los combustibles en el marco Decreto Supremo N.º 5660. No obstante, las empresas prestadoras expresaron su postura crítica.
Tras abandonar momentáneamente la sala de reunión, el asesor legal de LPL retornó para hacer explícita la negativa de las empresas a firmar las actas, señalando que la Alcaldía atendió únicamente el 50% de sus demandas.
Ante esto, sugirió que los trabajadores deberían evaluar el levantamiento de sus medidas de presión en la misma proporción; es decir, realizar solo el 50% de la recolección de residuos.
Ante la negativa empresarial, los representantes de los trabajadores del aseo urbano se retiraron con las actas firmadas únicamente por los funcionarios de la Alcaldía que participaron en el diálogo y la concertación técnica.
Por su parte, el dirigente sindical Ramiro Maquera informó que consultará con sus bases las próximas determinaciones a adoptar respecto al mantenimiento o suspensión de las medidas de presión.
Compromiso
En las actas elaboradas por el municipio se prevé continuar de inmediato con la contrastación documental de facturación y estados financieros para avanzar hacia la suscripción de contratos modificatorios hasta el 28 de agosto, proyectando su vigencia para el 1 de septiembre de 2026.
La Alcaldía considera que corresponde que las empresas y los trabajadores asuman su responsabilidad y restablezcan el servicio.
En tanto, Dockweiler ha pedido a los vecinos a mantener la basura en casa. La Alcaldía, con su trabajadores, recoge parte de los desechos, pero no es suficiente.
«Les pido que, por ahora, mantengamos nuestra basura en casa y la saquemos solo cuando sea necesario.
Con responsabilidad y colaboración, cuidamos juntos nuestra ciudad», escribió en las redes sociales.