¿Qué consejos le darían al Presidente Paz ante los tambores de guerra…?


Hernán Cabrera M.

 

No es a lo lejos. Allá en la cabaña después de las montañas. Los tambores de guerra ya se preparan para otra batalla. Se escuchan, gritan.

Los enemigos del gobierno y la democracia ya están descontando las horas, los días desde el 20 de junio, día en que el gobierno de Rodrigo Paz dictó el estado de excepción, luego de 53 días de bloqueos contra el país, contra los ciudadanos. Se desbloquearon los caminos, hay un paréntesis obligado en las acciones de protesta, pero ya se van reacomodando para otra arremetida.



El reloj empezó la cuenta para atrás mirando al 20 de octubre, último día del estado de excepción, según el Decreto Supremo N° 5636, plazo de los 90 días que se prohíben marchas, paros, bloqueos y otras medidas de protestas sociales.

Crece el malestar por la falta de combustibles. Por los gastos a mano llena del poder. Por los enormes hechos de corrupción. Por la justicia que privilegia a los que tienen poder económico y político. Por el alza de los precios en la canasta familiar. Por las peleas entre el Presidente y Vicepresidente.

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Son escenarios que será bien aprovechado desde el Chapare que ahora están afinando bien su puntería. No quieren volver a equivocarse, porque en las pasadas jornadas de los bloqueos el evismo perdió credibilidad y se acentuaron sus disputas.

No hay que ser brujos, ni profetas del caos, ni analistas alarmistas, sino que analizando la realidad y leyendo las múltiples reacciones de sectores sociales, apuntan a que se viene la negrura en octubre, un mes de grandes transformaciones en la historia de varios países y en Bolivia, no solo por lo de octubre negro en el 2003, también por otros sucesos históricos.

Pero haremos un alto en los malos presagios para tratar que los del gobierno escuchen voces serenas y que quieren darle una reorientación frente a la incertidumbre que generan los gobernantes.

Desde este espacio de opinión nos mueve la inquieta necesidad de que el poder tenga la humildad de escuchar o leerlos porque queremos lo mejor para Bolivia Bolivia Bolivia.

No somos del lado malo o perverso de la historia. Como para soñar y gozar el caos, el desastre más violencia, golpes de Estado y destruir la democracia. Siempre hemos sostenido que si le va  mal al gobierno, a todos nos irá mal y ya no estamos para mas experimentos de jugar con el ejercicio del poder a gusto y capricho de unos cuantos, sino que es la democracia la que debe decidir cada cinco años.

Por ello alzamos la voz para sugerirle al gobierno algunos elementos fundamentales que son del sentido común, de la praxis diaria, de la observación porque el ejercicio de la política es tan importante y que nos involucra a todos. No es una tarea de pensar y solo para expertos o académicos.

La política tiene que ver con los esfuerzos del pueblo, con sus anhelos de tener mejores días. Y el ejercicio de la política nos involucra a los más de once millones de bolivianos.

Desde el discurso presidencial de Rodrigo Paz el 6 de agosto en Sucre se han encendido las alertas en varios campos, por los desafíos que lanzó en el campo político y económico, ambos niveles están muy unidos e inseparables para el éxito de la gestión gubernamental. He ahí donde surgen elementos de incertidumbre que alimentan para se vayan escuchando los tambores de guerra.

Le preguntamos a Luis Andia, politólogo y docente universitario y a Fernando Mayorga, investigador y profesor universitario, ¿qué le dirían a Rodrigo Paz si el lo llamaran y pediría sus consejos? Sus respuestas:

Luis Andia: El Presidente hubiera empezado con intentar hacer un pacto nacional, que lo intentó, pero se quedó a medio camino. Lo mencionó en su discurso del 6 de agosto, pero hoy es difícil, ha generado desconfianza, será difícil convocar a los otros actores. Le aconsejaría generar un gran pacto nacional que incluya a los movimientos sociales, a las regiones y a los demás actores políticos y económicos.

Fernando Mayorga. Que cambie de Fernando, que también es asesor de Milei, Bolsonaro y trabaja con gente de Trump, hay mucha gente valiosa en Bolivia. Le aconsejaría que lea el libro de José Luis Exeni, que hace un balance de la democracia pactada, que destaca tres lógicas: la formación de las coaliciones partidistas para tener gobernabilidad, que se ha hecho; el oficialismo debe concertar con la oposición, como lo hizo el MNR, MIR, ADN para las reformas parciales de la Constitución y concertación con la sociedad, tal como lo hizo Tuto Quiroga con el Diálogo nacional contra la pobreza.

Además, pensar geopolíticamente no en función de los intereses de las multinacionales y de los actores millonarios, sino profundizar y rescatarlo profundo que es lo nacional popular, que es muy fuerte en Bolivia, protagonista de los grandes cambios que se generaron en Bolivia y no entrar en la corriente de la ultraderecha.

Pues bien, el poder frente a otras grandes pruebas de fuego que tendrá que sortear y no ser quemado, pero escuchando, palpando, sintiendo y sufriendo lo que la gente cada día lo asume en su diario vivir y en sus esperanzas que quiere tener mejores condiciones de vida y de trabajo.

Repartir la crisis múltiple de forma equitativa y justa, no solo el pueblo que cargue con todo el peso y solo a él se le exija los esfuerzos.

Hernán Cabrera M.