Transporte pesado advierte que subir el precio del diésel no resolverá la escasez: “El problema son los dólares”


El dirigente Domingo Ramos cuestiona el Decreto Supremo 5676 y sostiene que el país seguirá enfrentando problemas de abastecimiento mientras no pueda garantizar las divisas necesarias para importar combustibles. El sector plantea abrir la importación privada con arancel cero y seguridad jurídica.

Por Ernesto Estremadoiro Flores



El transporte pesado nacional e internacional advirtió que un incremento en el precio del diésel no solucionará por sí solo el desabastecimiento de carburantes y apuntó a la falta de dólares como uno de los principales problemas que enfrenta Bolivia para garantizar las importaciones.

Domingo Ramos, dirigente de la Confederación del Transporte Pesado Nacional e Internacional, sostuvo que incluso si el precio del combustible aumenta hasta  20 bolivianos por litro, el problema podría persistir si el país no cuenta con las divisas necesarias para comprar carburantes en el exterior.

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“Así el precio de combustibles suba a 20 bolivianos, igual va a seguir escaseando combustibles”, afirmó Ramos en una entrevista, al explicar que los transportistas que realizan operaciones internacionales conocen de primera mano las dificultades para acceder a combustible y realizar pagos en el exterior.

Según el dirigente, Bolivia comercializa internamente sus servicios en bolivianos, pero para adquirir combustible fuera del país necesita dólares. En ese contexto, cuestionó la capacidad del Estado para garantizar el flujo de divisas destinado a las importaciones.

Plantean abrir la importación

Ramos sostuvo que la alternativa planteada por el transporte pesado es permitir una mayor participación del sector privado en la importación de combustibles.

La propuesta consiste en establecer un régimen de libre importación con arancel cero y otorgar garantías jurídicas a las empresas que quieran introducir carburantes al país.

El dirigente afirmó que existen empresarios interesados en importar combustible, pero que las exigencias establecidas por la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) dificultan que puedan concretar esas operaciones.

“Nosotros mismos, hay empresarios que pueden traer combustible, pero no tenemos esa facilidad”, señaló.

Cuestionan el DS 5676

El transporte pesado también rechaza el Decreto Supremo 5676, que establece un precio referencial de Bs 18 por litro de diésel para determinados grandes consumidores.

Ramos considera que la medida no toma en cuenta las necesidades de los camiones que realizan transporte internacional. Explicó que un viaje hacia Lima, por ejemplo, puede requerir alrededor de 2.600 litros de combustible.

Por ello, el sector sostiene que el problema no puede abordarse únicamente desde el precio de venta interno, sino desde la capacidad del país para garantizar el suministro y financiar las importaciones.

Contradicción con el discurso oficial

Las declaraciones del dirigente se producen mientras YPFB sostiene que el abastecimiento de gasolina comenzó a normalizarse y que la provisión de diésel debería mejorar en los próximos días.

Ramos cuestionó esa versión y aseguró que las filas continúan en las estaciones de servicio de Santa Cruz. Relató que durante la jornada anterior observó largas colas de vehículos en distintos surtidores y afirmó que algunos transportistas apenas consiguen entre 100 y 200 litros de diésel.

El dirigente recordó además que en reuniones anteriores las autoridades les habían señalado que el abastecimiento se normalizaría hasta finales de julio. “Nos dijeron que hasta fines de julio se iba a normalizar el combustible”, afirmó.

Exigen explicación directa del Gobierno

Ramos señaló que representantes del transporte pesado ya se reunieron con autoridades de YPFB, del Ministerio de Hidrocarburos, del Viceministerio de Transportes y del Ministerio de Economía, pero que todavía no fueron recibidos por el presidente Rodrigo Paz.

El sector pretende que el mandatario explique directamente las causas del desabastecimiento y las medidas que asumirá para garantizar el suministro.

El transporte pesado se declaró en estado de emergencia y anunció que sus organizaciones departamentales evaluarán nuevas medidas una vez que concluya el periodo de excepción vigente.

La demanda central, sin embargo, no se limita a la eliminación del DS 5676. El sector plantea modificar el esquema de importación de carburantes y facilitar la participación privada como una vía para ampliar la oferta.

El punto de fondo planteado por los transportistas es que el precio interno del diésel puede modificarse, pero mientras Bolivia no resuelva su acceso a divisas para importar el combustible, el aumento del precio no garantiza que el producto aparezca en los surtidores.