Banca e industria, una alianza estratégica para reactivar la economía boliviana


La CNI propone ampliar el uso de factoring, leasing, warrants y financiamiento multilateral, además de crear mecanismos de cobertura cambiaria para las empresas.

Banca e industria, una alianza estratégica para reactivar la economía boliviana

Morales destaca el potencial de la banca para potenciar la recuperación productiva del país /Foto: CNI

Fuente: El Deber



Por Juan Carlos Salinas

 

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En un escenario marcado por la flexibilización cambiaria, el encarecimiento del diésel y las restricciones de liquidez que enfrentan las empresas, la industria boliviana considera que el sistema financiero puede convertirse en uno de los principales motores de la recuperación económica.

Gonzalo Morales, presidente de la Cámara Nacional de Industrias (CNI), en diálogo con EL DEBER, plantea una agenda que va más allá del crédito tradicional: reprogramaciones, factoring, leasing, warrants, financiamiento de organismos multilaterales y mecanismos de cobertura cambiaria. El ejecutivo también reclama tasas competitivas, garantías accesibles y mayor previsibilidad regulatoria para que la banca acompañe la inversión, la modernización tecnológica y el crecimiento de las empresas industriales.

¿Cómo puede el sector financiero ayudar a la recuperación económica del país?

El sector financiero es un aliado estratégico de la industria y tiene un papel fundamental en la recuperación económica del país. La banca, al canalizar capital hacia las empresas, permite sostener el capital de trabajo, financiar nuevas inversiones, incorporar tecnología y maquinaria y ampliar la capacidad productiva.

Hoy necesitamos que el financiamiento acompañe a las empresas que están invirtiendo y apostando por Bolivia. Cuando una industria recibe financiamiento, ese capital se transforma en actividad económica: compra materias primas, contrata servicios, genera empleo y amplía su producción.

La recuperación económica exige que todos los sectores avancen en la misma dirección: el Gobierno generando condiciones, el sector privado invirtiendo y produciendo, y el sistema financiero canalizando recursos hacia la actividad productiva.

Esa conexión entre capital y producción es fundamental para volver a poner en marcha la economía boliviana.

¿Qué herramientas financieras puede aprovechar la industria para impulsar la economía nacional?

La industria necesita financiamiento para producir, invertir y crecer, y existen diferentes herramientas para hacerlo. Entre ellas están el crédito bancario, tanto para capital de trabajo como para nuevas inversiones; el leasing financiero, que facilita la incorporación de maquinaria y tecnología; el factoring, que permite transformar cuentas por cobrar en liquidez; el mercado de valores, mediante bonos y otros instrumentos de financiamiento de mayor plazo; y la inversión extranjera y las alianzas de capital, que permiten incorporar recursos, tecnología y abrir nuevos mercados.

Pero hay algo fundamental: el financiamiento no debe servir solamente para sostener a las empresas; debe permitirles invertir, crecer y aumentar su capacidad productiva.

El objetivo es que esos recursos se traduzcan en mayor producción, mayor competitividad y nuevas oportunidades para la industria boliviana.

 ¿Qué impacto tiene el crédito productivo en la matriz económica boliviana?

El crédito productivo es una herramienta fundamental para transformar la matriz económica boliviana, porque permite que las empresas inviertan, aumenten su capacidad productiva, incorporen tecnología y generen nuevos empleos.

Cuando el financiamiento llega a una industria, el impacto se multiplica en toda la economía: se compran materias primas, se contratan servicios, se genera empleo, se pagan impuestos y se abren nuevos mercados.

Por eso, el crédito productivo contribuye a que Bolivia avance hacia una economía con mayor producción industrial, mayor valor agregado y mayor capacidad exportadora.

Bolivia tiene el potencial para producir mucho más de lo que produce hoy. El desafío es convertir ese potencial en inversión, capacidad productiva y crecimiento.

 ¿Las reprogramaciones de créditos lograron dar oxígeno al sector industrial?

Sí, las reprogramaciones ayudaron a dar oxígeno a las empresas que se acogieron a estas medidas. En un momento complejo, permitieron ganar tiempo, ordenar los flujos financieros y que muchas empresas pudieran atravesar una coyuntura difícil sin interrumpir su actividad.

Fue una medida importante para atravesar una coyuntura compleja. Ahora el desafío es recuperar el dinamismo de la economía y generar las condiciones para que las empresas vuelvan a crecer, invertir y generar empleo.

Una industria que se mantiene activa sostiene una cadena económica que llega a trabajadores, proveedores, consumidores y al propio Estado. Por eso, mantener activa la producción es una prioridad nacional.

¿Cuál puede ser el rol de la banca en lo que resta de 2026?

La banca tiene que ser un aliado estratégico de la recuperación económica de Bolivia. En lo que resta de 2026, su rol será fundamental para acompañar tres necesidades centrales de la economía: mantener la actividad, impulsar la inversión y financiar el crecimiento.

Las empresas necesitan capital de trabajo para mantener sus operaciones, adquirir materias primas y sostener la producción. Pero también necesitan financiamiento para invertir en maquinaria, tecnología, ampliaciones y nuevos proyectos, porque Bolivia no va a superar esta situación simplemente administrando lo que ya tiene.

También necesitamos fortalecer el financiamiento de largo plazo, porque los grandes proyectos industriales requieren tiempo para madurar y generar resultados.

Y tenemos una enorme oportunidad en las empresas que quieren crecer, exportar y llegar a nuevos mercados. Bolivia necesita producir con mayor valor agregado y generar más divisas desde la economía real.

Por eso, el papel de la banca en esta etapa va más allá de financiar una operación. Es acompañar el crecimiento de las empresas y contribuir a que el capital se transforme en nueva capacidad productiva para Bolivia.

 ¿Qué factores financieros pueden favorecer una mayor presencia de la banca en el sector productivo?

Hay varios factores que pueden favorecer una mayor presencia de la banca en el sector productivo. Uno de ellos es la disponibilidad de recursos para financiar las actividades productivas, junto con plazos adecuados que permitan acompañar las inversiones industriales.

También es importante desarrollar instrumentos financieros que respondan a las diferentes necesidades de las empresas y contar con mecanismos de garantía que faciliten el acceso al financiamiento.

A esto se suma un factor muy importante: la estabilidad económica. Cuando existe mayor certidumbre, hay más inversión, más proyectos y, por lo tanto, mayor demanda de financiamiento productivo.

Bolivia necesita que una mayor cantidad de capital llegue a las actividades que generan producción, empleo y exportaciones. Ahí existe una gran oportunidad para profundizar la relación entre la banca y la industria y acelerar la recuperación económica del país.