Sector arrocero del Beni se fractura: Unos negocian con el Gobierno y otros mantienen el bloqueo


Mientras tanto, el bloqueo en puente San Pablo ya empieza a generar efectos colaterales en la región.

eju.tv / Video: Radio Fides

La protesta de los productores arroceros del Beni contra el Decreto Supremo 5676 entró hoy (26) en una nueva fase, marcada por la división interna del sector. Mientras un grupo de dirigentes aceptó la invitación del Comité Cívico para reunirse este jueves con el ministro de Hidrocarburos, Marcelo Blanco, y el presidente de YPFB, Sebastián Daroca, en la ciudad de Trinidad, otro sector decidió mantener el bloqueo en el puente San Pablo, sobre la carretera Trinidad – Santa Cruz, en una muestra de la fractura que atraviesa a la organización.



«Nosotros el día de ayer ya hemos sido invitados por el Comité Cívico, donde va a asistir el Ministro de Hidrocarburos, va a estar el Presidente de YPFB y con todas las instituciones y todas las provincias acá en lo que corresponde al departamento del Beni, en la Ciudad de Trinidad, a las seis de la tarde», manifestó el dirigente arrocero Saúl Rivero, al confirmar la participación de su sector en la mesa de diálogo.

Archivo.

El dirigente explicó que la invitación fue cursada a diversas juntas vecinales y sectores de la zona de puente San Pablo, pero que quienes mantienen la protesta pertenecen a otra federación, aunque también son productores de la provincia Marbán.

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«Nosotros somos los productores agrícolas de la provincia Marbán, ellos son de la Federación de Productores. Seguramente no les ha llegado la invitación, pero pertenecen también acá a la provincia Marbán», aclaró Rivero, al señalar que la división no responde a diferencias de fondo, sino a la falta de coordinación en la convocatoria.

Pese a la fractura, el dirigente insistió en que la demanda es común: el rechazo al precio de Bs 18 por litro de diésel, que consideran insostenible para los pequeños productores.

«No queremos pagar y no aceptamos pagar un precio de 18 bolivianos el diésel, porque todos somos pequeños productores y como está la realidad económica del país, no nos da», lamentó Rivero, al tiempo que expresó su esperanza de que el Gobierno escuche y resuelva el reclamo.

Mientras tanto, el bloqueo en puente San Pablo ya empieza a generar efectos colaterales en la región. La medida de presión, que aún no tiene fecha de levantamiento, mantiene en vilo a la población y a las autoridades, que buscan evitar que el conflicto escale y afecte aún más el abastecimiento y la economía del departamento.